En una entrevista concedida a La Nueva España mi buen amigo, mejor periodista y estupendo escritor, David Tejera, dice que está ya inmunizado al hecho de que se le señale siempre como el ex de Letizia Ortiz y que, mientras le quede imaginación, no escribirá sobre esa relación que mantuvo con la hoy princesa de Asturias, a pesar de las veces que le han tentado para que lo haga. El ganador del último premio Ateneo de Sevilla con "Seis peces azules", no lo hará por varias razones que me constan. Primero, porque es un caballero, segundo, porque no quiere ganar dinero a costa de su intimidad y, tercero, por lo que él mismo dice en la entrevista: "en este país no es tan fácil publicar historias de ese cariz, aunque vamos abriendo los ojos, aún queda un círculo poderoso dispuesto a cerrar filas".
Obviamente David Tejera sabe perfectamente lo que dice y porqué lo dice. Es muy preocupante en cualquier circunstancia que un "círculo de poder dispuesto a cerrar filas" sea capaz de cercenar la libertad de expresión o cualquier otro derecho fundamental. Pero más preocupante aún es que eso pudiera estar sucediendo ahora mismo, cuando tenemos a un miembro de la Familia Real, Iñaki Urdangarín, envuelto en un escándalo mayúsculo de presunta corrupción. Las palabras de Tejera dan qué pensar cuando, además, observamos cómo la esposa y socia de Urdangarín en el Instituto Nóos, la Infanta Cristina, ni siquiera ha sido llamada a declarar como testigo.
Iñaki Urdangarín tiene ante sí un horizonte judicial en el que solo se vislumbran nubarrones y tormentas. La fiscalía quiere que el juez le pida una fianza de mas de 8 millones de euros para hacer frente a posibles responsabilidades civiles derivadas de los delitos de los que se le acusa y que son, nada menos, que falsedad documental, prevaricación, fraude a la administración y malversación de caudales públicos, entre otros. Delitos que, además de costarle un buen disgusto a su patrimonio personal, pueden dar con sus huesos en la cárcel.
El Rey dijo hace casi un año, en el último discurso de Navidad, que "la justicia es igual para todos". El caso Urdangarín es una inmejorable oportunidad para comprobarlo. Personalmente no arrojo la toalla a pesar de que los primeros indicios no sean esperanzadores. Me refiero, además de a la mencionada ausencia de la Infanta Cristina en este proceso, al hecho de que Urdangarín fuera llamado a declarar ante el juez meses después que su socio Diego Torres, o a las desconcertantes declaraciones de la portavoz del Consejo General del Poder Judicial, que afirmó, al referirse a este asunto, que "no todos los imputados son iguales".
La justicia, efectivamente, debería ser igual para todos. Y no me refiero sólo al yerno del Rey, sino a todos los que puedan estar implicados en esta presunta trama de corrupción, tanto por haber cobrado como por haber pagado. Porque para que el duque de Palma presuntamente se lucrara de forma irregular y millonaria, necesariamente tuvo que haber quien le pagara por trabajos no realizados o sobrevalorados. Ahí hay que incluir, también presuntamente, a los gobiernos de Camps, en Valencia, y Matas, en Baleares, a diversos ayuntamientos y hasta a clubs de fútbol, como el Villarreal, que abonó al Instituto Nóos 696.000 euros por un informe de 13 folios, a razón de algo mas de 53.500 euros por folio. Hay que aclarar por qué se pagaba ese dinero, qué se esperaba recibir o qué se recibió a cambio y quién estaba al tanto de todos estos chanchullos.
Así que, insisto, solo cabe esperar que en el caso Urdangarín la Justicia no se quite la venda de los ojos y actúe sin presiones ni condicionamientos contra todo y contra todos los que pudieran estar en el ajo. Para eso, a mi pesar, tengo que desear, aunque sólo sea por una vez, que mi buen amigo David Tejera esté equivocado y que ese "círculo poderoso dispuesto a cerrar filas" del que habla sea, simplemente, fruto de su imaginación de excelente novelista.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Mas fracasa. Los catalanes prefieren el original a la copia
El proyecto independentista de CiU ha resultado ser como las preferentes, un timo. Y Artur Mas se ha destapado como el director de sucursal con pocos escrúpulos que engañó a la viejecilla de turno haciéndole poner sus ahorros e ilusiones en un producto abocado al fracaso. Más ha vendido un plan precioso para los que sueñan con la secesión: una Cataluña independiente, pujante, alejada de la España que le roba su dinero y le oprime como pueblo. También, como en el caso de las preferentes, ha preferido no leer al cliente la letra pequeña: no tiene armas legales para independizarse y, en el hipotético caso de lograrlo, Cataluña quedaría fuera de la Unión Europea, sin euro y aislada comercial y políticamente. Y un detalle adicional. También, como ocurrió con las preferentes, se olvidó de decirle a los votantes que el plan no tenía fecha de vencimiento, y que los secesionistas bien podrían tener que esperar al próximo milenio para llevarse los dividendos, si es que estos llegaban alguna vez.
Tan sólo hay un detalle, decisivo, en el que el timo de Mas no se ha parecido al de las preferentes. Los votantes o clientes esta vez sí han sido advertidos del engaño. Desde alguna prensa, desde el Gobierno y desde la Unión Europea se les ha dicho por activa y por pasiva que ese plan soberanista era un timo, un engañabobos y que el presidente catalán era un director de sucursal sin escrúpulos que, por si fuera poco, mientras habla de expolio al pueblo catalán es él, presuntamente, quien le roba el dinero a los catalanes. Y ahí están los resultados. Más se ha pegado el gran batacazo. No le salen las cuentas, sólo las de Suiza, y la mayoría absoluta está tan lejos como Lausana.
Ahora bien, a pesar de todo, a pesar de los avisos sobre lo inviable de la locura secesionista, muchos catalanes han caído en la trampa y han votado independentismo. No el de Mas sino el de Esquerra Republicana, el partido que más crece. Y la cosa tiene una lógica aplastante, puestos a elegir han preferido el original a la copia. Es muy parecido a lo que le ocurrió al PNV con Bildu, que de tanto coquetear con sus planteamientos acabo con los proetarras subidos a su chepa. El caso es que en Cataluña muchos han visto clara la jugada. Mas se ha vuelto un feroz independentista de la noche a la mañana, pero ha se ha visto a la legua que era tan falso como duro de madera. Su estrategia de tinta de calamar, de tapar la corrupción y los recortes a fuerza de poner delante de los ojos la estelada, le ha salido rana. Para quemar banderas de España son mejores los de siempre, los que llevan toda la vida en ese negocio, los de Esquerra, que han doblado su número de escaños.
La conclusión es obvia, Mas ha engordado el monstruo del independentismo, que ha terminado por devorarle. Flaco favor se ha hecho a sí mismo, a Cataluña y a España. A él mismo porque que ha fracasado, a una buena parte de Cataluña, porque va a vivir la frustración de no alcanzar jamás el pastel de la independencia que le han enseñado al otro lado del escaparate, y a España, porque va a tener que lidiar con la locura de esos catalanes secesionistas, que ya no se van a conformar con quemar de vez en cuando una rojigualda sino que van a tratar de romper a toda costa el cristal del escaparate, aún a sabiendas de que es un cristal blindado.
Tan sólo hay un detalle, decisivo, en el que el timo de Mas no se ha parecido al de las preferentes. Los votantes o clientes esta vez sí han sido advertidos del engaño. Desde alguna prensa, desde el Gobierno y desde la Unión Europea se les ha dicho por activa y por pasiva que ese plan soberanista era un timo, un engañabobos y que el presidente catalán era un director de sucursal sin escrúpulos que, por si fuera poco, mientras habla de expolio al pueblo catalán es él, presuntamente, quien le roba el dinero a los catalanes. Y ahí están los resultados. Más se ha pegado el gran batacazo. No le salen las cuentas, sólo las de Suiza, y la mayoría absoluta está tan lejos como Lausana.
Ahora bien, a pesar de todo, a pesar de los avisos sobre lo inviable de la locura secesionista, muchos catalanes han caído en la trampa y han votado independentismo. No el de Mas sino el de Esquerra Republicana, el partido que más crece. Y la cosa tiene una lógica aplastante, puestos a elegir han preferido el original a la copia. Es muy parecido a lo que le ocurrió al PNV con Bildu, que de tanto coquetear con sus planteamientos acabo con los proetarras subidos a su chepa. El caso es que en Cataluña muchos han visto clara la jugada. Mas se ha vuelto un feroz independentista de la noche a la mañana, pero ha se ha visto a la legua que era tan falso como duro de madera. Su estrategia de tinta de calamar, de tapar la corrupción y los recortes a fuerza de poner delante de los ojos la estelada, le ha salido rana. Para quemar banderas de España son mejores los de siempre, los que llevan toda la vida en ese negocio, los de Esquerra, que han doblado su número de escaños.
La conclusión es obvia, Mas ha engordado el monstruo del independentismo, que ha terminado por devorarle. Flaco favor se ha hecho a sí mismo, a Cataluña y a España. A él mismo porque que ha fracasado, a una buena parte de Cataluña, porque va a vivir la frustración de no alcanzar jamás el pastel de la independencia que le han enseñado al otro lado del escaparate, y a España, porque va a tener que lidiar con la locura de esos catalanes secesionistas, que ya no se van a conformar con quemar de vez en cuando una rojigualda sino que van a tratar de romper a toda costa el cristal del escaparate, aún a sabiendas de que es un cristal blindado.
martes, 20 de noviembre de 2012
Residir en España no es un derecho universal
No sé si la idea de dar permiso de residencia al extranjero que compre un piso en España será eficaz o no para acabar con el stock de viviendas. Lo que sí sé es que la mayor parte de las críticas que he leído y escuchado carecen del más mínimo razonamiento y apelan a argumentos de barra de bar: que si se vende España, que si se favorece la entrada de mafias rusas y chinas, que si se discrimina a unos inmigrantes respecto a otros.
Dejemos clara una cosa, residir en España no es un derecho universal de todo ser humano. Por eso, desde mi punto de vista, no sólo hay que reclamar, sino exigir, al Gobierno que discrimine, que seleccione al inmigrante. ¡Faltaría más! Es un principio lógico y elemental en la política inmigratoria de cualquier país. Lo que no es lógico es lo de "papeles para todos" que impulsó durante unos años, oh casualidad, el gobierno de Zapatero, tan progre y tan buenista él, que nos llevó al precipicio.
Lo normal y lo exigible, insisto, es que se aplique un filtro a los extranjeros que quieran residir en nuestro país. Ese filtro, como es lógico, no puede ser el color de los ojos, la estatura o el peso de la persona que solicita la residencia. El único criterio posible debe ser el del interés propio del país que acoge al inmigrante, con la única excepción de los motivos humanitarios. Me explico. España debe dar permiso de residencia a dos tipos de inmigrantes. Por un lado, a los que vengan a cubrir la falta de mano de obra en un sector determinado, como ha ocurrido años atrás, sin ir mas lejos, con la construcción. Por otro, a los que vengan a invertir en nuestro país, bien sea dinero o conocimientos. En este segundo grupo se engloban los extranjeros que vienen a comprar una vivienda a España, los empresarios que se establecen aquí y, también, los profesionales cualificados que llegan a enriquecer el país con sus conocimientos. Y luego están las excepciones, los inmigrantes a los que España acoge por motivos humanitarios, por ejemplo, los menores que llegan en patera y los que sufren persecución política en su país de origen.
Por eso, a la hora de valorar la medida que estudia el gobierno, dar el permiso de residencia a cambio de la compra de una vivienda, hay que dejarse de demagogias y contestar una pregunta muy simple: ¿es interesante o conveniente para España, mas allá de que discrimine a unos respecto a otros o favorezca a rusos y a chinos sobre etiópes y argelinos? Si la respuesta es sí no hay duda, adelante. Si la respuesta es no, pues directamente habrá que rechazarla.
Dejemos clara una cosa, residir en España no es un derecho universal de todo ser humano. Por eso, desde mi punto de vista, no sólo hay que reclamar, sino exigir, al Gobierno que discrimine, que seleccione al inmigrante. ¡Faltaría más! Es un principio lógico y elemental en la política inmigratoria de cualquier país. Lo que no es lógico es lo de "papeles para todos" que impulsó durante unos años, oh casualidad, el gobierno de Zapatero, tan progre y tan buenista él, que nos llevó al precipicio.
Lo normal y lo exigible, insisto, es que se aplique un filtro a los extranjeros que quieran residir en nuestro país. Ese filtro, como es lógico, no puede ser el color de los ojos, la estatura o el peso de la persona que solicita la residencia. El único criterio posible debe ser el del interés propio del país que acoge al inmigrante, con la única excepción de los motivos humanitarios. Me explico. España debe dar permiso de residencia a dos tipos de inmigrantes. Por un lado, a los que vengan a cubrir la falta de mano de obra en un sector determinado, como ha ocurrido años atrás, sin ir mas lejos, con la construcción. Por otro, a los que vengan a invertir en nuestro país, bien sea dinero o conocimientos. En este segundo grupo se engloban los extranjeros que vienen a comprar una vivienda a España, los empresarios que se establecen aquí y, también, los profesionales cualificados que llegan a enriquecer el país con sus conocimientos. Y luego están las excepciones, los inmigrantes a los que España acoge por motivos humanitarios, por ejemplo, los menores que llegan en patera y los que sufren persecución política en su país de origen.
Por eso, a la hora de valorar la medida que estudia el gobierno, dar el permiso de residencia a cambio de la compra de una vivienda, hay que dejarse de demagogias y contestar una pregunta muy simple: ¿es interesante o conveniente para España, mas allá de que discrimine a unos respecto a otros o favorezca a rusos y a chinos sobre etiópes y argelinos? Si la respuesta es sí no hay duda, adelante. Si la respuesta es no, pues directamente habrá que rechazarla.
lunes, 12 de noviembre de 2012
EL ANTIMADRIDISMO EN CASA
EL ANTIMADRIDISMO, UN VIRUS MUY CONTAGIOSO QUE SE HA METIDO EN CASA
Que el Real Madrid sea centro de atención de la prensa de todo el mundo, atención casi obsesiva por parte de la española, es de lo más natural. No en vano es el club mas grande, famoso y laureado del planeta. Ningún madridista puede extrañarse de que el resultado de un partido de pretemporada, cualquier fichaje o salida de un jugador, el más mínimo movimiento en las estructuras del club, o la mas insignificante anécdota de alguna de las superestrellas del equipo, sean analizados con lupa por los medios de comunicación como si se tratara de decisiones tomadas en la otra Casa Blanca, la de Washington D.C.
Todo eso es normal. Lo que no lo es tanto es que se mida al Madrid con una vara exclusiva y diferente a la que se utiliza para juzgar a los demás equipos, incluido el eterno rival, el Barcelona. No es que el Madrid no se equivoque nunca. Por supuesto que lo hace y, a veces, de forma mayúscula. Pero lo que no puede ser es que se equivoque siempre, no puede ser que nunca juegue bien, que nunca haga nada bien. Y hemos llegado a un punto en el que el club, privado por cierto, es cuestionado y criticado absolutamente por todo lo que hace y también por lo que no hace. Si ficha a Cristiano Ronaldo por casi 100 millones de euros, la cosa se convierte, gracias a una enorme campaña mediática, en un escándalo mayúsculo. Años después ya nadie se atreve a cuestionar el negocio deportivo y económico que ha supuesto la contratación del astro portugués. Por contra esa misma prensa no dedica ni cuatro líneas a criticar que el Barça, por ejemplo, contrate por 30 millones y por capricho de San Pep, a un central de medio pelo llamado Chigrinsky, fracasado y vendido la temporada siguiente por la mitad de dinero.
Si el club blanco ficha jugadores extranjeros, muchos voceros del antimadridismo disfrazados de periodistas, le critican por el "desprecio hacia nuestros jugadores", por desespañolizar el equipo, etc, etc. Eso sí, los mismos voceros, se tiran a la yugular cuando el club blanco se interesa por un jugador español de otro equipo de la Liga y le acusan de "tirar de talonario", de "actuar de manera imperialista", de "atracar" al indefenso club que va a recibir una ingente cantidad de dinero por su jugador quien, por cierto, se marcha voluntariamente, sin pistolas en la sien ni secuestros de por medio. Casos paradigmáticos de esto que digo son el de Villa y, mas atrás, el de Mendieta. Ambos acabaron en otros equipos simplemente porque se entendía como una agresión del Real Madrid el intento de ficharlos. Inexplicable.
La doble vara de medir tiene múltiples ejemplos mas. Uno de los mas sangrantes, a mi juicio, es el diferente trato mediático que se da a los dos mejores jugadores del planeta, Cristiano Ronaldo y Messi. Si CR7 hace un gesto de reproche al público el jugador es inmediatamente objeto de criticas despiadadas que se saltan por alto el pequeño detalle de que el estadio al unísono se pasa 90 minutos insultando gravemente al jugador y a su familia. Eso no se cuenta. En cambio, a Messi se le perdona e incluso se le ríe, casi como una gracia, el balonazo intencionado al público del Santiago Bernabéu.
Podríamos seguir con ejemplos así una semana entera, porque la prensa (salvo excepciones) ha creado y fomentado múltiples tópicos sobre el Real Madrid, tanto deportivos como extradeportivos, que son falsos e injustos como todos los tópicos. Esas insidias se sueltan a diario en las páginas de los periódicos, en las ondas radiofónicas y en las pantallas de televisión, a veces como una lluvia fina y constante y otras en forma de tormenta huracanada. El resultado es que las críticas, entre las que ya es imposible distinguir las que pueden ser justas de las caprichosas o interesadas, calan hasta los huesos en la opinión pública.
Lo más preocupante, sin embargo, es que ese virus del antimadridismo se ha contagiado entre la propia afición merengue. La enfermedad se puede observar a simple vista en cualquier barra de bar, en cualquier tertulia de oficina y, lo que es peor, en las gradas del mismísimo Santiago Bernabéu. El público ya no anima a su equipo como antaño, muchos aficionados se marchan antes de que el árbitro pite el final, incluso en partidos tan importantes como el del otro día contra el Borussia Dortmund. Se respira la sensación de que los jugadores están en un continuo examen y da la impresión de que hay una parte de la afición que espera con ansiedad el fallo para poder recriminarlo. Ni siquiera CR7 que lleva 58 goles en lo que va de 2012 se libra de los pitidos cuando un disparo suyo no encuentra portería.
No estoy de acuerdo con la expresión de "madridistas disfrazados" que se ha utilizado para describir esos y otros comportamientos. Mas bien los definiría como "madridistas enfermos", que son madridistas de corazón que sin embargo han sido contagiados por el virus que inoculan continuamente "manolos", "países" y "marcas" diversos. O los madridistas nos defendemos de eso o estamos perdidos porque acabamos teniendo al enemigo en casa. Las críticas objetivas son sanas y la autocrítica es esencial para mejorar. Pero también es primordial el apoyo incondicional de la afición cuando el balón está en movimiento, y cuando las cosas no van del todo bien. Es muy fácil subirse al carro cuando se levante, esta misma temporada espero, la décima Copa de Europa, pero es en las malas, en los momentos de duda, cuando se demuestra el madridismo de verdad.
El otro día un amigo, lector habitual de El País, me comentaba que se había quedado de piedra al leer en ese diario una crónica favorable al Real Madrid. Lástima, me decía, que poco después sonara el despertador que hizo añicos ese dulce sueño, demasiado bonito para ser verdad. Todo llegará.
Que el Real Madrid sea centro de atención de la prensa de todo el mundo, atención casi obsesiva por parte de la española, es de lo más natural. No en vano es el club mas grande, famoso y laureado del planeta. Ningún madridista puede extrañarse de que el resultado de un partido de pretemporada, cualquier fichaje o salida de un jugador, el más mínimo movimiento en las estructuras del club, o la mas insignificante anécdota de alguna de las superestrellas del equipo, sean analizados con lupa por los medios de comunicación como si se tratara de decisiones tomadas en la otra Casa Blanca, la de Washington D.C.
Todo eso es normal. Lo que no lo es tanto es que se mida al Madrid con una vara exclusiva y diferente a la que se utiliza para juzgar a los demás equipos, incluido el eterno rival, el Barcelona. No es que el Madrid no se equivoque nunca. Por supuesto que lo hace y, a veces, de forma mayúscula. Pero lo que no puede ser es que se equivoque siempre, no puede ser que nunca juegue bien, que nunca haga nada bien. Y hemos llegado a un punto en el que el club, privado por cierto, es cuestionado y criticado absolutamente por todo lo que hace y también por lo que no hace. Si ficha a Cristiano Ronaldo por casi 100 millones de euros, la cosa se convierte, gracias a una enorme campaña mediática, en un escándalo mayúsculo. Años después ya nadie se atreve a cuestionar el negocio deportivo y económico que ha supuesto la contratación del astro portugués. Por contra esa misma prensa no dedica ni cuatro líneas a criticar que el Barça, por ejemplo, contrate por 30 millones y por capricho de San Pep, a un central de medio pelo llamado Chigrinsky, fracasado y vendido la temporada siguiente por la mitad de dinero.
Si el club blanco ficha jugadores extranjeros, muchos voceros del antimadridismo disfrazados de periodistas, le critican por el "desprecio hacia nuestros jugadores", por desespañolizar el equipo, etc, etc. Eso sí, los mismos voceros, se tiran a la yugular cuando el club blanco se interesa por un jugador español de otro equipo de la Liga y le acusan de "tirar de talonario", de "actuar de manera imperialista", de "atracar" al indefenso club que va a recibir una ingente cantidad de dinero por su jugador quien, por cierto, se marcha voluntariamente, sin pistolas en la sien ni secuestros de por medio. Casos paradigmáticos de esto que digo son el de Villa y, mas atrás, el de Mendieta. Ambos acabaron en otros equipos simplemente porque se entendía como una agresión del Real Madrid el intento de ficharlos. Inexplicable.
La doble vara de medir tiene múltiples ejemplos mas. Uno de los mas sangrantes, a mi juicio, es el diferente trato mediático que se da a los dos mejores jugadores del planeta, Cristiano Ronaldo y Messi. Si CR7 hace un gesto de reproche al público el jugador es inmediatamente objeto de criticas despiadadas que se saltan por alto el pequeño detalle de que el estadio al unísono se pasa 90 minutos insultando gravemente al jugador y a su familia. Eso no se cuenta. En cambio, a Messi se le perdona e incluso se le ríe, casi como una gracia, el balonazo intencionado al público del Santiago Bernabéu.
Podríamos seguir con ejemplos así una semana entera, porque la prensa (salvo excepciones) ha creado y fomentado múltiples tópicos sobre el Real Madrid, tanto deportivos como extradeportivos, que son falsos e injustos como todos los tópicos. Esas insidias se sueltan a diario en las páginas de los periódicos, en las ondas radiofónicas y en las pantallas de televisión, a veces como una lluvia fina y constante y otras en forma de tormenta huracanada. El resultado es que las críticas, entre las que ya es imposible distinguir las que pueden ser justas de las caprichosas o interesadas, calan hasta los huesos en la opinión pública.
Lo más preocupante, sin embargo, es que ese virus del antimadridismo se ha contagiado entre la propia afición merengue. La enfermedad se puede observar a simple vista en cualquier barra de bar, en cualquier tertulia de oficina y, lo que es peor, en las gradas del mismísimo Santiago Bernabéu. El público ya no anima a su equipo como antaño, muchos aficionados se marchan antes de que el árbitro pite el final, incluso en partidos tan importantes como el del otro día contra el Borussia Dortmund. Se respira la sensación de que los jugadores están en un continuo examen y da la impresión de que hay una parte de la afición que espera con ansiedad el fallo para poder recriminarlo. Ni siquiera CR7 que lleva 58 goles en lo que va de 2012 se libra de los pitidos cuando un disparo suyo no encuentra portería.
No estoy de acuerdo con la expresión de "madridistas disfrazados" que se ha utilizado para describir esos y otros comportamientos. Mas bien los definiría como "madridistas enfermos", que son madridistas de corazón que sin embargo han sido contagiados por el virus que inoculan continuamente "manolos", "países" y "marcas" diversos. O los madridistas nos defendemos de eso o estamos perdidos porque acabamos teniendo al enemigo en casa. Las críticas objetivas son sanas y la autocrítica es esencial para mejorar. Pero también es primordial el apoyo incondicional de la afición cuando el balón está en movimiento, y cuando las cosas no van del todo bien. Es muy fácil subirse al carro cuando se levante, esta misma temporada espero, la décima Copa de Europa, pero es en las malas, en los momentos de duda, cuando se demuestra el madridismo de verdad.
El otro día un amigo, lector habitual de El País, me comentaba que se había quedado de piedra al leer en ese diario una crónica favorable al Real Madrid. Lástima, me decía, que poco después sonara el despertador que hizo añicos ese dulce sueño, demasiado bonito para ser verdad. Todo llegará.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
PRESIDENTE A 50 EUROS EL VOTO Y OTRAS ANÉCDOTAS DE LA CASA BLANCA
PRESIDENTE A 50 EUROS EL VOTO Y OTRAS ANÉCDOTAS DE LA CASA BLANCA
Llegar a la presidencia de los EEUU es una misión, a priori, casi imposible para cualquier mortal. El primer requisito es ser natural de ese país, lo que ya, de buenas a primeras, deja fuera a la mayor parte del planeta. El segundo obstáculo, no menos importante y limitador, es el dinero. Hacen falta montañas de dólares para intentar acceder a la Casa Blanca. Concretamente en estas elecciones se han batido todos los registros y con diferencia. Barack Obama se ha dejado la friolera de 3.000 millones de dólares en su campaña electoral. Eso supone, haciendo una simple división, que cada unos de los casi 60 millones de votos obtenidos le ha salido por un pico, unos 50 dólares, que se dice pronto.
Claro, que siempre hay excepciones. En la historia de los Estados Unidos hay un presidente que no se gastó ni un centavo para llegar a ocupar el Despacho Oval por la sencilla razón de que tampoco recibió jamás un solo voto para llegar a la presidencia. Se trata de Gerald Ford, quien en 1974, siendo vicepresidente, sustituyó al dimitido Nixon como marca la ley. Además, se da la circunstancia de que tampoco había sido votado para la vicepresidencia, puesto al que llegó tras la dimisión del vicepresidente, Spiro Agnew, envuelto en un caso de corrupción. Una doble carambola le convirtió en el hombre mas poderoso del mundo sin haberse sometido al criterio de las urnas y, por tanto, sin gastar un dólar en campaña electoral alguna.
Ford fue un presidente atípico, tanto por la la forma de llegar al cargo como por el poco tiempo que lo desempeñó, menos de dos años y medio. Aunque en esto hay quien le supera ampliamente. El récord de brevedad en la Casa Blanca lo tiene el 9º presidente, William Henry Harrison, que duró tan solo un mes en la presidencia, del 4 de marzo al 4 de abril de 1841. Curiosamente comenzó a morir el día que pronunció el discurso inaugural, sin abrigo, a la intemperie, soportando unas gélidas temperaturas que hicieron que su frágil salud se quebrantara, hasta fallecer 30 días después a causa de una neumonía. Tenía 68 años y eso le convierte en el segundo presidente de más edad en alcanzar el poder, sólo superado por Ronald Reagan que llegó a la presidencia con 69, casi 70, en enero de 1981.
Las peculiaridades de William Henry Harrison no terminan aquí. Además de su brevedad y avanzada edad, también es el único presidente cuyo nieto ha alcanzado ese mismo puesto. Fue Benjamin Harrison, 23º presidente, que ganó las elecciones en 1889. No son, sin embargo, los únicos parientes directos que han tenido el privilegio de ocupar la Casa Blanca. George Bush, padre e hijo, son los mas recientes y los únicos en entregarse el testigo el uno al otro. Antes de ellos, separados por varios mandatos, figuran John Adams y John Quincy Adams, segundo y sexto presidentes respectivamente.
Mención destacada entre los inquilinos peculiares de la Casa Blanca merece el demócrata Grover Cleveland, 22º y 24º presidente. Es el único en la historia que ha repetido victoria electoral tras sufrir una derrota entre el primer y el segundo mandato. Y es uno de los dos presidente que ha contraído matrimonio ocupando ya el Despacho Oval (el otro fue John Tyler) . La boda de Gover Cleeveland se celebró en la Casa Blanca en 1886. Ella, Frances Folsom, tenía 21 años (la Primera Dama más joven que ha conocido EE.UU.) y él, que era además su tutor legal, había cumplido los 49.
La historia demuestra que el desempeño del cargo de presidente de los Estados Unidos es una misión arriesgada. El 30% de ellos han sufrido atentados contra su integridad física; cuatro fallecieron (Lincoln, Garfield, McKinley y Kennedy) y otros 9 salieron con vida (el primero Andrew Jackson y el último Ronald Reagan).
A pesar de todo, para la mayoría de los estadounidenses llegar a la presidencia es el mayor honor que pueden imaginar y la historia les demuestra que, en la llamada tierra de las oportunidades, el sueño americano puede hacerse realidad de vez en cuando. ¿Quién creería que un conocido actor pudiera llegar a la presidencia? Ronald Reagan lo hizo. ¿Quién apostaría un centavo porque un afroamericano, nacido en Hawái, de padre musulmán y de segundo nombre Hussein, pudiera alcanzar la Casa Blanca? Pues ahí lo tenemos, no elegido sino reelegido.
Mención destacada entre los inquilinos peculiares de la Casa Blanca merece el demócrata Grover Cleveland, 22º y 24º presidente. Es el único en la historia que ha repetido victoria electoral tras sufrir una derrota entre el primer y el segundo mandato. Y es uno de los dos presidente que ha contraído matrimonio ocupando ya el Despacho Oval (el otro fue John Tyler) . La boda de Gover Cleeveland se celebró en la Casa Blanca en 1886. Ella, Frances Folsom, tenía 21 años (la Primera Dama más joven que ha conocido EE.UU.) y él, que era además su tutor legal, había cumplido los 49.
La historia demuestra que el desempeño del cargo de presidente de los Estados Unidos es una misión arriesgada. El 30% de ellos han sufrido atentados contra su integridad física; cuatro fallecieron (Lincoln, Garfield, McKinley y Kennedy) y otros 9 salieron con vida (el primero Andrew Jackson y el último Ronald Reagan).
A pesar de todo, para la mayoría de los estadounidenses llegar a la presidencia es el mayor honor que pueden imaginar y la historia les demuestra que, en la llamada tierra de las oportunidades, el sueño americano puede hacerse realidad de vez en cuando. ¿Quién creería que un conocido actor pudiera llegar a la presidencia? Ronald Reagan lo hizo. ¿Quién apostaría un centavo porque un afroamericano, nacido en Hawái, de padre musulmán y de segundo nombre Hussein, pudiera alcanzar la Casa Blanca? Pues ahí lo tenemos, no elegido sino reelegido.
miércoles, 24 de octubre de 2012
El PSOE pierde los nervios y los votos, pero Rubalcaba ni se plantea dimitir
El PSOE pierde los nervios y los votos, pero Rubalcaba ni se plantea dimitir
"Está claro que el del PP que no es un faltón, es que no es del PP". Hace unas horas me topé en Twitter con esta ofensiva frase. No la ha escrito un simple ciudadano mas o menos enfadado con el gobierno, no. La ha escrito nada menos que el líder del PSOE en el ayuntamiento de Valladolid, Óscar Puente (@oscar_puente_), último candidato de ese partido a la alcaldía de la capital de Castilla y León. Quizás eso explique porqué en los pasados comicios municipales los socialistas obtuvieron allí el peor resultado de su historia, tanto en número de votos como en número de concejales.
El nerviosismo que trasluce el insulto de este señor a los votantes/simpatizantes/afiliados del PP es una perfecta metáfora de la situación que atraviesa el Partido Socialista en estos momentos. Una formación a la deriva, un enfermo que quedó en estado de máxima gravedad tras las últimas elecciones generales y que, ahora, tras los descalabros de Galicia y el País Vasco, ha entrado en coma. Y eso es muy malo para España, que en momentos críticos como los que vivimos necesita una oposición fuerte que sepa apretar al Gobierno si es preciso y, sobre todo, tenderle la mano en el momento que sea necesario, cuando, por ejemplo, haya que defender la unidad de España ante el acoso de los nacionalistas, o cuando se necesite mostrar fortaleza y unidad ante el ataque de los mercados. Pero, en lugar de eso, nos encontramos con un partido cuyo secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, bastante tiene, el pobre, con vigilar su espalda, con mirar por el retrovisor no sea que alguien de los suyos se le acerque, navaja en mano, a reclamar su sillón.
El PSOE, ante ese desgobierno, se ha convertido en una jaula de grillos, en la que cada cuál dice lo que le parece, sin que sus palabras respondan a un guión de proyecto nacional. Lo mismo sale este Óscar Puente desde Valladolid a insultar a los votantes del PP, que desde Bruselas llega una eurodiputada del PSC, María Badía, a alertar a la UE de un "posible uso por parte de España de la violencia militar contra el pueblo catalán". ¡Toma ya! Y esto ocurre solo unos días después de que el líder del Partido Socialista en Madrid, Tomás Gómez, llamase ladrones a los abuelos de los diputados autonómicos del PP. Los socialistas han pagado en las urnas todo esto, que no es más que una grave falta de identidad y de proyecto. Los ciudadanos ya no sabemos si el PSOE es el que pacta con el PP para reformar la Constitución o el que redacta en Cataluña, Montilla mediante, un Estatuto inconstitucional que fue maquillado por el Congreso, primero, y por el Tribunal Constitucional, después. Los votantes ignoramos si el PSOE quiere buscar pactos de Estado con el gobierno o "levantar un muro enorme" delante del él, como dijo hace poco el propio Rubalcaba. Y los españoles desconocemos si el PSOE quiere un proyecto federal para España, o bien defiende el Estado de las Autonomías, o por el contrario coquetea con la autodeterminación, como hacen en Cataluña y el País Vasco. Y así ocurre con casi todo.
Rubalcaba tiene la ardua tarea de intentar poner orden dentro de su barco, pero sus dos manos no dan abasto para tapar las múltiples vías de agua que se van abriendo en el casco cada día, las últimas tras encallar en Galicia y el País Vasco. Este miércoles ha salido de la cueva. Tres días ha tardado en dar la cara, para decir que no dimite, que va a continuar "hasta el final", entre otras cosas porque, según cuenta, nadie le ha hablado de dimisión "ni en el despacho, ni por teléfono, ni siquiera por un tuit". Bonita frase, pero falsa. La misma noche del funesto domingo electoral la ex ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, escribió un tuit conciso y contundente: "Esperando que Rubalcaba anuncie su dimisión". Otros, como Odón Elorza y Juan Fernando López Aguilar, si bien no han sido tan explícitos, tampoco han ahorrado en críticas.
Pero más allá de eso, cabe preguntarse si Rubalcaba debería dimitir. A bote pronto podría parecer lo lógico. Hay razones de sobra: el PSOE no levanta cabeza, sufre un descalabro electoral tras otro, algunos de sus compañeros de partido le cuestionan. Sin embargo, bien pensado, la idea puede resultar aterradora. Y no porque Rubalcaba se baje del tren, sino porque los maquinistas que se barajan para sustituirle a los mandos dan miedo. Los Tomás Gómez, Carme Chacón, Patxi López, etc, encarnan a la perfección ese refrán tan manido de que "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer". Es cierto que siempre podría surgir algún tapado, alguien inesperado que tome las riendas del partido por sorpresa. Pero la experiencia reciente nos dice que esos experimentos pueden acabar en otro ZP, pueden terminar aupando a otra Leire Pajín a una cartera ministerial o a un Óscar Puente a competir por la alcaldía de Valladolid. Y que quieren que les diga, para eso nos quedamos con Rubalcaba.
"Está claro que el del PP que no es un faltón, es que no es del PP". Hace unas horas me topé en Twitter con esta ofensiva frase. No la ha escrito un simple ciudadano mas o menos enfadado con el gobierno, no. La ha escrito nada menos que el líder del PSOE en el ayuntamiento de Valladolid, Óscar Puente (@oscar_puente_), último candidato de ese partido a la alcaldía de la capital de Castilla y León. Quizás eso explique porqué en los pasados comicios municipales los socialistas obtuvieron allí el peor resultado de su historia, tanto en número de votos como en número de concejales.
El nerviosismo que trasluce el insulto de este señor a los votantes/simpatizantes/afiliados del PP es una perfecta metáfora de la situación que atraviesa el Partido Socialista en estos momentos. Una formación a la deriva, un enfermo que quedó en estado de máxima gravedad tras las últimas elecciones generales y que, ahora, tras los descalabros de Galicia y el País Vasco, ha entrado en coma. Y eso es muy malo para España, que en momentos críticos como los que vivimos necesita una oposición fuerte que sepa apretar al Gobierno si es preciso y, sobre todo, tenderle la mano en el momento que sea necesario, cuando, por ejemplo, haya que defender la unidad de España ante el acoso de los nacionalistas, o cuando se necesite mostrar fortaleza y unidad ante el ataque de los mercados. Pero, en lugar de eso, nos encontramos con un partido cuyo secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, bastante tiene, el pobre, con vigilar su espalda, con mirar por el retrovisor no sea que alguien de los suyos se le acerque, navaja en mano, a reclamar su sillón.
El PSOE, ante ese desgobierno, se ha convertido en una jaula de grillos, en la que cada cuál dice lo que le parece, sin que sus palabras respondan a un guión de proyecto nacional. Lo mismo sale este Óscar Puente desde Valladolid a insultar a los votantes del PP, que desde Bruselas llega una eurodiputada del PSC, María Badía, a alertar a la UE de un "posible uso por parte de España de la violencia militar contra el pueblo catalán". ¡Toma ya! Y esto ocurre solo unos días después de que el líder del Partido Socialista en Madrid, Tomás Gómez, llamase ladrones a los abuelos de los diputados autonómicos del PP. Los socialistas han pagado en las urnas todo esto, que no es más que una grave falta de identidad y de proyecto. Los ciudadanos ya no sabemos si el PSOE es el que pacta con el PP para reformar la Constitución o el que redacta en Cataluña, Montilla mediante, un Estatuto inconstitucional que fue maquillado por el Congreso, primero, y por el Tribunal Constitucional, después. Los votantes ignoramos si el PSOE quiere buscar pactos de Estado con el gobierno o "levantar un muro enorme" delante del él, como dijo hace poco el propio Rubalcaba. Y los españoles desconocemos si el PSOE quiere un proyecto federal para España, o bien defiende el Estado de las Autonomías, o por el contrario coquetea con la autodeterminación, como hacen en Cataluña y el País Vasco. Y así ocurre con casi todo.
Rubalcaba tiene la ardua tarea de intentar poner orden dentro de su barco, pero sus dos manos no dan abasto para tapar las múltiples vías de agua que se van abriendo en el casco cada día, las últimas tras encallar en Galicia y el País Vasco. Este miércoles ha salido de la cueva. Tres días ha tardado en dar la cara, para decir que no dimite, que va a continuar "hasta el final", entre otras cosas porque, según cuenta, nadie le ha hablado de dimisión "ni en el despacho, ni por teléfono, ni siquiera por un tuit". Bonita frase, pero falsa. La misma noche del funesto domingo electoral la ex ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, escribió un tuit conciso y contundente: "Esperando que Rubalcaba anuncie su dimisión". Otros, como Odón Elorza y Juan Fernando López Aguilar, si bien no han sido tan explícitos, tampoco han ahorrado en críticas.
Pero más allá de eso, cabe preguntarse si Rubalcaba debería dimitir. A bote pronto podría parecer lo lógico. Hay razones de sobra: el PSOE no levanta cabeza, sufre un descalabro electoral tras otro, algunos de sus compañeros de partido le cuestionan. Sin embargo, bien pensado, la idea puede resultar aterradora. Y no porque Rubalcaba se baje del tren, sino porque los maquinistas que se barajan para sustituirle a los mandos dan miedo. Los Tomás Gómez, Carme Chacón, Patxi López, etc, encarnan a la perfección ese refrán tan manido de que "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer". Es cierto que siempre podría surgir algún tapado, alguien inesperado que tome las riendas del partido por sorpresa. Pero la experiencia reciente nos dice que esos experimentos pueden acabar en otro ZP, pueden terminar aupando a otra Leire Pajín a una cartera ministerial o a un Óscar Puente a competir por la alcaldía de Valladolid. Y que quieren que les diga, para eso nos quedamos con Rubalcaba.
domingo, 21 de octubre de 2012
Bildu, por encima del triunfo gallego del PP y de la debacle socialista
Que el PP haya logrado ampliar la mayoría absoluta en Galicia, a pesar de la crisis, los recortes y la alargada sombra del rescate, es un enorme triunfo para Feijóo y para los gallegos, que se alejan de tripartitos y experimentos que históricamente han traído muchos quebraderos de cabeza. Y es también un gran espaldarazo para Rajoy y, por extensión, para el Gobierno.
Pero a pesar de todo, no me parece eso, ni mucho menos, lo más significativo de la noche electoral. Más trascendental es la debacle del PSOE tanto en Galicia como en el País Vasco. Y no porque deje a su líder, Pérez Rubalcaba, a la deriva, sin timón y con muy pocos argumentos con los que mantenerse en el cargo, sino porque el PSOE entra directamente en la UCI. Y eso es malo para España en particular y para la democracia en general, que pide a gritos un partido fuerte en la oposición tanto para criticar cuando haga falta, como para pactar cuando sea necesario. Pero la realidad es que el PSOE está a un paso de dejar de ser la fuerza hegemónica de la izquierda, abriendo la puerta a partidos de ultraizquierda, radicalizados, que van ocupando el hueco que dejan los socialistas cada vez que pasan por el examen de las urnas. Rubalcaba no sólo ha sido incapaz de aprovechar el desgaste sufrido por el PP en estos diez meses de gobierno, es que ha logrado lo que parecía imposible, que su partido siga hundiéndose por debajo de esos 110 escaños de las pasada elecciones generales.
Habrá tiempo de analizarlo, pero a mi juicio los socialistas se desploman por dos razones: la primera, que no la más importante, porque los ciudadanos les hacen responsables en buena medida de los males que sufre España. Y en segundo lugar, y aquí está la clave, porque han perdido su identidad, no saben qué son, ni que quieren ser. Es muy difícil distinguir si el PSOE es el del discurso nacionalista que se escucha desde sus filas en Cataluña o el que improvisa en Madrid una propuesta de estado federal indefinido e inconcreto. Es aún más complicado saber qué medidas realistas propone como alternativa a la política de recortes y reformas del gobierno popular, y es casi imposible tener claro si pretende hacer una política que busque pactos y diálogo o que persiga levantar un muro que le separe del PP.
Pero la debacle socialista, aún siendo una muy mala noticia para España, tampoco es lo más importante que nos ha dejado la doble cita electoral gallega y vasca. Lo más preocupante es lo que ha ocurrido con los proetarras de Bildu. Se nos ha vendido en los últimos meses, fundamentalmente desde el PSOE, que ETA estaba derrotada y acabada ¡Pues menos mal! La realidad siempre acaba por imponerse y ahí tenemos a ETA/Bildu consolidada, de largo, como la segunda fuerza en Euskadi con 21 escaños en el parlamento vasco, con casi 300.000 votos en su mochila, y con su arsenal de armas y su estructura asesina intactas. Y no me vale eso de que ETA ya no mata. No asesina porque ahora mismo no le interesa, porque está consiguiendo sus objetivos políticos por otros medios. Y entre el PSOE y el PP le han echo el caldo gordo. La prueba más evidente la hemos tenido este mismo domingo. Patxi López ha visto cómo un grupo de radicales ha intentado impedir que ejerciera su derecho al voto y, a pesar de eso, nada más salir del colegio electoral ha dicho que "es la primera vez que elegimos un parlamento vasco en libertad". No es verdad. No hay libertad cuando una de las partes habla de democracia pero guarda la pistola en el cajón, y no hay libertad cuando miles y miles de vascos no han podido votar porque tuvieron que marcharse de su tierra huyendo de las amenazas de esos mismos que han obtenido 21 escaños.
De aquellos polvos que nos dejó la sentencia del Tribunal Constitucional tenemos ahora estos lodos. Porque hay que recordar, por si alguno lo ha olvidado, que el Constitucional, por un sólo voto, fue el único que creyó que Bildu no era ETA. La Policía, la Guardia Civil, la Fiscalía, la Abogacía del Estado y el Tribunal Supremo vieron pruebas de sobra de que Bildu no era mas que la nueva marca electoral etarra. La historia ya no se puede reescribir y ahora tenemos que lidiar con este problemón de consecuencias imprevisibles. El País Vasco y España, siento decirlo, se adentran peligrosamente en un callejón sin salida.
Pero a pesar de todo, no me parece eso, ni mucho menos, lo más significativo de la noche electoral. Más trascendental es la debacle del PSOE tanto en Galicia como en el País Vasco. Y no porque deje a su líder, Pérez Rubalcaba, a la deriva, sin timón y con muy pocos argumentos con los que mantenerse en el cargo, sino porque el PSOE entra directamente en la UCI. Y eso es malo para España en particular y para la democracia en general, que pide a gritos un partido fuerte en la oposición tanto para criticar cuando haga falta, como para pactar cuando sea necesario. Pero la realidad es que el PSOE está a un paso de dejar de ser la fuerza hegemónica de la izquierda, abriendo la puerta a partidos de ultraizquierda, radicalizados, que van ocupando el hueco que dejan los socialistas cada vez que pasan por el examen de las urnas. Rubalcaba no sólo ha sido incapaz de aprovechar el desgaste sufrido por el PP en estos diez meses de gobierno, es que ha logrado lo que parecía imposible, que su partido siga hundiéndose por debajo de esos 110 escaños de las pasada elecciones generales.
Habrá tiempo de analizarlo, pero a mi juicio los socialistas se desploman por dos razones: la primera, que no la más importante, porque los ciudadanos les hacen responsables en buena medida de los males que sufre España. Y en segundo lugar, y aquí está la clave, porque han perdido su identidad, no saben qué son, ni que quieren ser. Es muy difícil distinguir si el PSOE es el del discurso nacionalista que se escucha desde sus filas en Cataluña o el que improvisa en Madrid una propuesta de estado federal indefinido e inconcreto. Es aún más complicado saber qué medidas realistas propone como alternativa a la política de recortes y reformas del gobierno popular, y es casi imposible tener claro si pretende hacer una política que busque pactos y diálogo o que persiga levantar un muro que le separe del PP.
Pero la debacle socialista, aún siendo una muy mala noticia para España, tampoco es lo más importante que nos ha dejado la doble cita electoral gallega y vasca. Lo más preocupante es lo que ha ocurrido con los proetarras de Bildu. Se nos ha vendido en los últimos meses, fundamentalmente desde el PSOE, que ETA estaba derrotada y acabada ¡Pues menos mal! La realidad siempre acaba por imponerse y ahí tenemos a ETA/Bildu consolidada, de largo, como la segunda fuerza en Euskadi con 21 escaños en el parlamento vasco, con casi 300.000 votos en su mochila, y con su arsenal de armas y su estructura asesina intactas. Y no me vale eso de que ETA ya no mata. No asesina porque ahora mismo no le interesa, porque está consiguiendo sus objetivos políticos por otros medios. Y entre el PSOE y el PP le han echo el caldo gordo. La prueba más evidente la hemos tenido este mismo domingo. Patxi López ha visto cómo un grupo de radicales ha intentado impedir que ejerciera su derecho al voto y, a pesar de eso, nada más salir del colegio electoral ha dicho que "es la primera vez que elegimos un parlamento vasco en libertad". No es verdad. No hay libertad cuando una de las partes habla de democracia pero guarda la pistola en el cajón, y no hay libertad cuando miles y miles de vascos no han podido votar porque tuvieron que marcharse de su tierra huyendo de las amenazas de esos mismos que han obtenido 21 escaños.
De aquellos polvos que nos dejó la sentencia del Tribunal Constitucional tenemos ahora estos lodos. Porque hay que recordar, por si alguno lo ha olvidado, que el Constitucional, por un sólo voto, fue el único que creyó que Bildu no era ETA. La Policía, la Guardia Civil, la Fiscalía, la Abogacía del Estado y el Tribunal Supremo vieron pruebas de sobra de que Bildu no era mas que la nueva marca electoral etarra. La historia ya no se puede reescribir y ahora tenemos que lidiar con este problemón de consecuencias imprevisibles. El País Vasco y España, siento decirlo, se adentran peligrosamente en un callejón sin salida.
lunes, 15 de octubre de 2012
Carromero, una farsa a la cubana
Ángel Carromero ha tenido suerte. La dictadura cubana ha decidido condenarle a sólo 4 años de prisión. Podría haber sido peor, mucho peor. Porque en un régimen dictatorial como el cubano, en lugar de haberle acusado de doble homicidio involuntario podrían haberle sentado en el banquillo por alta traición, espionaje, o cualquier otro capricho de los sátrapas que allí gobiernan, y haberle fusilado al amanecer. Suena muy duro, pero de hecho cosas así, o peores, han sucedido a menudo en los últimos cincuenta y tantos años, desde que Fidel bajó de las montañas (crucifijo en mano, por cierto) para traer la justicia social, ironías de la vida, a esa isla caribeña. Probablemente no lo han hecho porque simplemente buscan un dar un aviso a navegantes, sin provocar un conflicto internacional.
Me niego a llamar juicio a ese teatrillo que se ha montado en Bayamo. La sala primera de lo penal del Tribunal Provincial de Granma bien podría llamarse Circo de los Hermanos Castro o Teatro de la Liberación. De verdad, ¿alguien en su sano juicio puede creer que un político extranjero que apoya a la disidencia puede tener un proceso judicial con garantías en la dictadura cubana? Nadie en ninguna dictadura tiene la más mínima garantía de que sus derechos fundamentales van a ser respetados, entre ellos el de un juicio justo. Pero si, además, el que se sienta en el banquillo es un enemigo declarado del régimen, apaga y vámonos. La sentencia y la pena consiguiente podrían haber sido dictadas desde cualquier despacho oficial antes incluso de celebrarse el juicio. Es de cajón.
Este caso del dirigente de Nuevas Generaciones del PP es un claro ejemplo de lo que digo. Analicemos los hechos. Carromero llega a Cuba con un visado turístico, pero sus intenciones no son las de hacer turismo sino que pretende apoyar a la disidencia. Para ello viaja en un coche de alquiler acompañado de otro político sueco y de dos disidentes de renombre, el líder del Movimiento Cristiano de Liberación, Oswaldo Payá, y el activista de esa misma organización, Harold Cepero.
Durante el viaje, con Carromero al volante, el coche se sale de la carretera y fallecen tanto Payá como Cepero, mientras que los dos políticos resultan heridos leves.¿Cuál es la reacción inmediata de las familias de los fallecidos?, ¿acusar a Carromero de imprudente, pedirle cuentas? No, todo lo contrario. Aseguran los familiares de Payá que el supuesto accidente es, en realidad, un atentado. Explican que un coche les embistió deliberadamente y les sacó de la carretera. Y citan a testigos oculares de los que nunca se ha vuelto a saber nada. Un hermano de Oswaldo Payá asegura entonces que el líder de la disidencia era seguido y vigilado las 24 horas del día por los servicios secretos cubanos y, lo que es mas grave, cuenta que un mes antes del accidente mortal otro vehículo le sacó de la calzada provocando un choque del que, esa vez, salió ileso.
Pues a pesar de lo que declaran los familiares de Payá y de que no hay acusación particular contra Carromero, la fiscalía cubana encierra al español y le pide nada menos que 7 años de cárcel por doble homicidio imprudente. La acusan de haber conducido a altísima velocidad por una carretera en obras y de haber ignorado las señales que advertían del peligro. Inmediatamente la maquinaria propagandística cubana se pone en marcha. Elaboran por ordenador una reconstrucción del accidente y la difunden a todos los medios extranjeros, junto a una grabación en vídeo de una declaración/autoinculpación del político del PP en la que reconoce que fue un accidente y no dice ni pío del supuesto atentado contra ellos. De nuevo pregunto, ¿alguien pretende que una declaración realizada por un preso que está a merced de unos dictadores tiene algún valor probatorio o resulta mínimamente creíble? Lo lógico, lo que dicta el sentido común, digo yo, será desconfiar, poner en cuarentena, la versión oficial de un régimen que fusila y encarcela a gente por el mero hecho de no aceptar la doctrina del tirano. Parece tan de perogrullo que no merece la pena ni discutirlo. Pero, sorprendentemente (o no tanto), aquí en España salen desde la izquierda a dar la cara por los hermanos dictadores. Y Cayo Lara, en un ejercicio miserable, llega a decir que estamos antes "un accidente de carretera más".
Y en ese escenario y con esos antecedentes se celebró hace unos días el mal llamado juicio a Carromero. Casualmente, varios periodistas cubanos, entre ellos la conocida blogera Yoanni Sánchez, fueron detenidos (retenidos según el eufemismo oficial cubano) durante 30 horas cuando acudían a informar sobre la vista oral,. Del juicio, además, no hay grabación alguna, ya que se prohibió la entrada a cámaras y fotógrafos de todos los medios de comunicación. Ni siquiera se permitió a los familiares de los fallecidos acudir a la vista oral.
El gobierno español ha mantenido un prudencial silencio sobre este asunto, lo que podría ser indicio de que esta historia terminará relativamente bien para Carromero. Es bastante probable que esté pactada ya una solución entre los gobiernos de España y Cuba: o bien las autoridades cubanas le expulsan de la isla o, como mucho, permiten que cumpla su condena en neustro país. Para quien no va a terminar nada bien es para Payá y Cepero. Y hay que decir alto y claro que ninguno de los dos es víctima de Carromero sino de ese Régimen que desde que nacieron ha pisoteado sus derechos fundamentales.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Un aplauso para Wert
Leo inmumerables titulares con las últimas declaraciones del ministro Wert. "El interés del gobierno es españolizar a los niños catalanes". Lo fácil, lo "progre", lo políticamente correcto, y lo que inmediatamente ha ocurrido en las redes sociales y en muchas tertulias de radio y televisión, es escandalizarse con ese titular, tildar rápidamente de retrógrado al ministro, acusarle de querer adoctrinar. El pensamiento único de la izquierda trata de imponer de nuevo sus mantras y el que ose contradecirlos se convierte automáticamente en un facha, en un peligroso reaccionario al que urge tapar la boca y desacreditar, de nuevo, con tópicos, no con argumentos.
Pues bien, este humilde periodista se dispone a ponerse frente a ese pelotón de fusilamiento. Aplaudo y respaldo las declaraciones del ministro de Educación que van más allá del titular. Dice Wert que el gobierno pretende conseguir que los alumnos catalanes "se sientan tan orgullosos de ser españoles como catalanes y que tengan la capacidad de tener una vivencia equilibrada de esas dos realidades ". ¿Dónde está el escándalo en que un ministro español pretenda que los alumnos españoles, catalanes en este caso, se sientan orgullosos de su país, España? Sinceramente, no lo veo por ningún lado.
Lo que sí veo es que en los últimos 30 años los niños catalanes han sido sometidos a un adoctrinamiento nacionalista en la escuela, desde los medios de comunicación y desde las instituciones. Empezando por los libros de texto que tergiversan la historia y la realidad y terminando por la imposibilidad de educar a los niños en español. De ahí el enorme interés en acceder y mantener las competencias en Educación por parte de los nacionalistas. Saben que es un arma de incalculable valor para llegar a las mentes que se están formando e inculcar en ellas su ideología. Ya sé que, inmediatamente, se recurre a eso de que los problemas que se ven desde Madrid no se perciben como tal en las calles de Cataluña. Pero eso que se lo digan a los padres que no pueden ejercer su derecho constitucional a educar a sus hijos en español, al tendero que es multado por no rotular en catalán, al funcionario que no puede acceder a un puesto determinado porque no habla catalán, al turista que ve cómo muchos carteles se ponen antes en inglés que en español, al aficionado a los toros que ve prohibidas las corridas porque se trata de la fiesta nacional. Y así, suma y sigue.
Lo digo bien alto y bien claro, ¡basta ya de complejos, hay que plantar cara al nacionalismo! Si el sentimiento independentista ha crecido en las últimas décadas en Cataluña es debido, precisamente, a no enseñar los dientes, a no rebatir sus mentiras y sus delirios. Y el PSOE y el PP tienen, a mi juicio, la mayor parte de culpa de esta deriva independentista. Se han dedicado a ir dándole carrete a la cometa, nunca a recoger hilo, unas veces por un puñado de votos, otras por ese complejo de ser español, y otras, como en el caso del PSC, por asumir las tesis nacionalistas como propias . El caso es que los sucesivos gobiernos de España han dejado a los nacionalistas catalanes imponer poco a poco su ideología minoritaria y, lo que es más grave, han permitido reiteradamente al gobierno autonómico incumplir la Constitución y saltarse a la torera las sentencias del Tribunal Supremo. Hasta se admite con cierta naturalidad que Artur Mas, nada menos que el mismísimo presidente catalán, diga que convococará un referéndum sobre la independencia con el permiso del Gobierno español o, atención, sin él. Y eso que ha jurado, o prometido, respetar la Constitución y cumplir y hacer cumplir las leyes.
Así que ¡un díez para el ministro Wert! No hay pecado alguno en tratar de revertir esta educación segregadora, diferenciadora y con dosis de odio a lo español que han recibido los niños catalanes en las ultimas décadas. Es más, es una obligación del gobierno central promover un sentimiento de adhesión a España, ensalzar lo que nos une histórica y sentimentalmente y dejar a un lado lo que nos separa.
Ah, y una cosa más, si defender la España de la Constitución es ser nacionalista español, pues ya saben dónde inscribirme. Me declaro profundamente nacionalista español.
http://e-pesimo.blogspot.com.es/2007/11/sembrando-la-diferencia-radiografa-del_25.html
Pues bien, este humilde periodista se dispone a ponerse frente a ese pelotón de fusilamiento. Aplaudo y respaldo las declaraciones del ministro de Educación que van más allá del titular. Dice Wert que el gobierno pretende conseguir que los alumnos catalanes "se sientan tan orgullosos de ser españoles como catalanes y que tengan la capacidad de tener una vivencia equilibrada de esas dos realidades ". ¿Dónde está el escándalo en que un ministro español pretenda que los alumnos españoles, catalanes en este caso, se sientan orgullosos de su país, España? Sinceramente, no lo veo por ningún lado.
Lo que sí veo es que en los últimos 30 años los niños catalanes han sido sometidos a un adoctrinamiento nacionalista en la escuela, desde los medios de comunicación y desde las instituciones. Empezando por los libros de texto que tergiversan la historia y la realidad y terminando por la imposibilidad de educar a los niños en español. De ahí el enorme interés en acceder y mantener las competencias en Educación por parte de los nacionalistas. Saben que es un arma de incalculable valor para llegar a las mentes que se están formando e inculcar en ellas su ideología. Ya sé que, inmediatamente, se recurre a eso de que los problemas que se ven desde Madrid no se perciben como tal en las calles de Cataluña. Pero eso que se lo digan a los padres que no pueden ejercer su derecho constitucional a educar a sus hijos en español, al tendero que es multado por no rotular en catalán, al funcionario que no puede acceder a un puesto determinado porque no habla catalán, al turista que ve cómo muchos carteles se ponen antes en inglés que en español, al aficionado a los toros que ve prohibidas las corridas porque se trata de la fiesta nacional. Y así, suma y sigue.
Lo digo bien alto y bien claro, ¡basta ya de complejos, hay que plantar cara al nacionalismo! Si el sentimiento independentista ha crecido en las últimas décadas en Cataluña es debido, precisamente, a no enseñar los dientes, a no rebatir sus mentiras y sus delirios. Y el PSOE y el PP tienen, a mi juicio, la mayor parte de culpa de esta deriva independentista. Se han dedicado a ir dándole carrete a la cometa, nunca a recoger hilo, unas veces por un puñado de votos, otras por ese complejo de ser español, y otras, como en el caso del PSC, por asumir las tesis nacionalistas como propias . El caso es que los sucesivos gobiernos de España han dejado a los nacionalistas catalanes imponer poco a poco su ideología minoritaria y, lo que es más grave, han permitido reiteradamente al gobierno autonómico incumplir la Constitución y saltarse a la torera las sentencias del Tribunal Supremo. Hasta se admite con cierta naturalidad que Artur Mas, nada menos que el mismísimo presidente catalán, diga que convococará un referéndum sobre la independencia con el permiso del Gobierno español o, atención, sin él. Y eso que ha jurado, o prometido, respetar la Constitución y cumplir y hacer cumplir las leyes.
Así que ¡un díez para el ministro Wert! No hay pecado alguno en tratar de revertir esta educación segregadora, diferenciadora y con dosis de odio a lo español que han recibido los niños catalanes en las ultimas décadas. Es más, es una obligación del gobierno central promover un sentimiento de adhesión a España, ensalzar lo que nos une histórica y sentimentalmente y dejar a un lado lo que nos separa.
Ah, y una cosa más, si defender la España de la Constitución es ser nacionalista español, pues ya saben dónde inscribirme. Me declaro profundamente nacionalista español.
http://e-pesimo.blogspot.com.es/2007/11/sembrando-la-diferencia-radiografa-del_25.html
lunes, 8 de octubre de 2012
Videntes y demás patulea, la gran estafa consentida
Un hombre va a ver a un vidente y al llegar llama a la puerta. ¿Quién ese?, preguntan desde el otro lado. "¿No lo sabe?", dice el cliente, "pues menuda porquería de adivino". Este chiste, tan viejo como malo, lo reconozco, viene al pelo sin embargo para tratar de desenmascarar de una vez por todas la gran estafa de los videntes, adivinos, futurólogos, echadores de cartas, etc, etc.
Leo con asombro como muchos medios destacan estos días que un ex trabajador de "Mas allá de la vida" denuncia que el programa de Tele5 es un fraude. ¿De verdad hace falta que lo diga un ex empleado para que nos demos cuenta? Para el que no lo sepa, diremos que el citado espacio consiste en que una farsante llamada Anne Germain, autoproclamada medium, contacta con los espíritus de los familiares y amigos del invitado de turno y le trasmite sus mensajes, lo que suele provocar una catarata de lágrimas. Para mayor impacto el invitado es siempre un famoso que, previo paso por caja, se presta a este descomunal engaño. Un programa de televisión bochornoso y un insulto a la inteligencia y al sentido común, cosas que no deben abundar a tenor de los magníficos datos de audiencia que suele cosechar.
El caso de Anne Germain es el más famoso pero ni mucho menos el único. Basta enceder el televisor a determinadas horas (ya casi a cualquiera), abrir las páginas de anuncios clasificados de los periódicos o darse un paseo junto al estanque del madrileño parque del Retiro, para intuir el tamaño del fraude al que nos enfrentamos. Estamos ante canales temáticos en los que los echadores de cartas desfilan uno tras otro 24 horas al día, centenares de líneas 902, de esas que te roban un ojo de la cara nada mas descolgar el teléfono, y "consultas" privadas de mediums y adivinos de toda clase, que estafan centenares de millones de euros a sus incautos clientes ante la pasividad de las autoridades.
Quizás la calve de porqué ni la policía, ni la fiscalía, ni las asociaciones de consumidores meten mano a este asunto está, como casi siempre, en el vil metal. A ver quién es el guapo que desmonta un negocio que, según se calcula, mueve unos 3.000 millones de euros al año en España, con tres mil empresas dedicadas a esta estafa que dan empleo a cien mil personas.Bien pensado, debería ser al contrario, el tamaño del fraude justificaría una acción urgente ante esta red de estafadores y farsantes.
Insisto una y otra vez en la palabra estafa, que la Real Academia define como el " delito consistente en provocar una perjuicio patrimonial a alguien mediante el engaño y con ánimo de lucro". Produce cierto rubor tener que recordarlo pero, dado el volumen del negocio y la cantidad de usuarios que tiene, parece pertinente hacerlo. Los adivinos, mediums y brujos de todo tipo no tienen ningún poder sobrenatural y, por lo tanto, obtienen un dinero por un servicio que no prestan, es decir, estafan. La mayor parte de las veces juegan sin escrúpulos con los sentimientos de la gente, lo que les hace doblemente ruines. Se aprovechan normalmente de la desesperación, la ansiedad y la incultura de muchas personas que buscan en ellos las respuestas a sus problemas, como el desamor, la soledad, el paro o la desesperanza. Claro está que no siempre es así, hay excepciones si cabe más bochornosas. Por increíble que parezca, personas supuestamente tan preparadas como el presidente norteamericano, Ronald Reagan y su esposa Nancy recurrían con asiduidad a los consejos de la vidente Joan Quigley y la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, confiesa que ha acudido a sesiones esotéricas del "experto" Jean Houston para invocar a los espíritus de Eleanor Roosevelt y Ghandi y recibir así sus consejos y su fuerza. ¡Da pavor pensar que algunas de las personas que toman algunas de las decisiones mas importantes para este planeta se dejan llevar por esta clase de supersticiones!
Ojalá el fraude denunciado por el ex empleado del programa de la medium Anne Germain sirva para abrir los ojos de muchos miles de incautos que llenan los bolsillos de estos inmorales y desaprensivos estafadores. Y ojalá que las autoridades se decidan a hincarle el diente a este asunto y poner coto de una vez a esta estafa silenciosa, pero de grandes dimensiones.
http://enmemoria.lavanguardia.com/el-sector/20101213/el-sector-esoterico-mueve-cerca-de-3.000-millones-de-euros-cada-ano.html
http://www.facebook.com/notes/manochantas-y-curranderos/los-politicos-que-consultan-a-los-brujos/135305116502646
http://elpais.com/diario/1996/06/24/ultima/835567201_850215.html
".
Leo con asombro como muchos medios destacan estos días que un ex trabajador de "Mas allá de la vida" denuncia que el programa de Tele5 es un fraude. ¿De verdad hace falta que lo diga un ex empleado para que nos demos cuenta? Para el que no lo sepa, diremos que el citado espacio consiste en que una farsante llamada Anne Germain, autoproclamada medium, contacta con los espíritus de los familiares y amigos del invitado de turno y le trasmite sus mensajes, lo que suele provocar una catarata de lágrimas. Para mayor impacto el invitado es siempre un famoso que, previo paso por caja, se presta a este descomunal engaño. Un programa de televisión bochornoso y un insulto a la inteligencia y al sentido común, cosas que no deben abundar a tenor de los magníficos datos de audiencia que suele cosechar.
El caso de Anne Germain es el más famoso pero ni mucho menos el único. Basta enceder el televisor a determinadas horas (ya casi a cualquiera), abrir las páginas de anuncios clasificados de los periódicos o darse un paseo junto al estanque del madrileño parque del Retiro, para intuir el tamaño del fraude al que nos enfrentamos. Estamos ante canales temáticos en los que los echadores de cartas desfilan uno tras otro 24 horas al día, centenares de líneas 902, de esas que te roban un ojo de la cara nada mas descolgar el teléfono, y "consultas" privadas de mediums y adivinos de toda clase, que estafan centenares de millones de euros a sus incautos clientes ante la pasividad de las autoridades.
Quizás la calve de porqué ni la policía, ni la fiscalía, ni las asociaciones de consumidores meten mano a este asunto está, como casi siempre, en el vil metal. A ver quién es el guapo que desmonta un negocio que, según se calcula, mueve unos 3.000 millones de euros al año en España, con tres mil empresas dedicadas a esta estafa que dan empleo a cien mil personas.Bien pensado, debería ser al contrario, el tamaño del fraude justificaría una acción urgente ante esta red de estafadores y farsantes.
Insisto una y otra vez en la palabra estafa, que la Real Academia define como el " delito consistente en provocar una perjuicio patrimonial a alguien mediante el engaño y con ánimo de lucro". Produce cierto rubor tener que recordarlo pero, dado el volumen del negocio y la cantidad de usuarios que tiene, parece pertinente hacerlo. Los adivinos, mediums y brujos de todo tipo no tienen ningún poder sobrenatural y, por lo tanto, obtienen un dinero por un servicio que no prestan, es decir, estafan. La mayor parte de las veces juegan sin escrúpulos con los sentimientos de la gente, lo que les hace doblemente ruines. Se aprovechan normalmente de la desesperación, la ansiedad y la incultura de muchas personas que buscan en ellos las respuestas a sus problemas, como el desamor, la soledad, el paro o la desesperanza. Claro está que no siempre es así, hay excepciones si cabe más bochornosas. Por increíble que parezca, personas supuestamente tan preparadas como el presidente norteamericano, Ronald Reagan y su esposa Nancy recurrían con asiduidad a los consejos de la vidente Joan Quigley y la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, confiesa que ha acudido a sesiones esotéricas del "experto" Jean Houston para invocar a los espíritus de Eleanor Roosevelt y Ghandi y recibir así sus consejos y su fuerza. ¡Da pavor pensar que algunas de las personas que toman algunas de las decisiones mas importantes para este planeta se dejan llevar por esta clase de supersticiones!
Ojalá el fraude denunciado por el ex empleado del programa de la medium Anne Germain sirva para abrir los ojos de muchos miles de incautos que llenan los bolsillos de estos inmorales y desaprensivos estafadores. Y ojalá que las autoridades se decidan a hincarle el diente a este asunto y poner coto de una vez a esta estafa silenciosa, pero de grandes dimensiones.
http://enmemoria.lavanguardia.com/el-sector/20101213/el-sector-esoterico-mueve-cerca-de-3.000-millones-de-euros-cada-ano.html
http://www.facebook.com/notes/manochantas-y-curranderos/los-politicos-que-consultan-a-los-brujos/135305116502646
http://elpais.com/diario/1996/06/24/ultima/835567201_850215.html
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jueves, 4 de octubre de 2012
El precio de una medalla
"¿Qué quieres, una hija o una medalla?" Esta pregunta se la hizo la ex gimnasta española María Pardo a su madre cuando física y psíquicamente se encontraba al límite, debido a los duros entrenamientos y las privaciones que pasó durante años en la selección española de gimnasia rítmica. Y es que el deporte de élite, no nos engañemos, roza en ocasiones la tortura física. Todos celebramos los triunfos, las medallas y las victorias de nuestros deportistas, pero debemos ser conscientes de que muchas veces detrás hay, no solo un enorme trabajo y sacrificio, también sufrimiento, lágrimas y dolor.
La natación sincronizada, centro de la polémica estos días, no es una excepción. Todas las nadadoras, tanto las defensoras como las acusadoras de la ex seleccionadora Anna Tarrés, reconocen que sin esos esfuerzos, a veces inhumanos, conseguir subir al podio en unos Juegos Olímpicos sencillamente es imposible.
Puede parecer aventurado decirlo, pero mucho me temo que no volveremos a ver una medalla olímpica de nuestra natación sincronizada en mucho tiempo.Y no es una intuición, es una mera comparación con lo sucedido hace años en otro deporte hiperexigente como es la gimnasia rítmica. Vamos a recordarlo. En 1982 la búlgara Emilia Boneva llegó a España para ponerse al frente de la selección nacional. Vino con unos métodos de entrenamiento y una disciplina propios de países del telón de acero. Y los frutos a ese trabajo llegaron pronto en forma de éxitos internacionales. El saldo de Boneva al frente de la seleccion fue espectacular: 42 medallas en campeonatos de Europa, mundiales y Juegos Olímpicos. El punto culminante llegó en Atlanta 96 con el oro olímpico en conjuntos. Poco después de eso Boneva dimitió, ahora veremos porqué, y la selección española comenzó su decadencia. Vivió un par de años de la inercia y a partir de 1998 desapareció del podio en todas las competiciones internacionales importantes. Un túnel muy largo del que ahora, 14 años después, comienza a verse el final con el cuarto puesto en los Juegos de Londres 2012.
La dimisión de Emilia Boneva llegó en diciembre de 1996 unos meses después de lograr la medalla de oro en Atlanta. Entre medias, algunos lo recordarán, estalló un escándalo por los métodos de entrenamiento inhumanos, los castigos y las privaciones alimenticias a las que eras sometidas las gimnastas. Es decir, algo muy similar a lo ocurrido ahora con Anna Tarrés y la sincronizada. La denunciante fue esa niña que preguntaba a sus padres desde una concentración de la selección nacional si preferían tener una medalla o una hija. María Pardo contó públicamente los excesos en los entrenamientos y las privaciones a las que eran sometidas las niñas en el chalet de la Federación en el que vivían permanentemente, lejos de sus familias. "Por la noche, cuando me metía en la cama, soñaba con la comida", confesó María, que contaba las broncas que recibía por engordar 400 gramos y cómo era castigada a comer solo la mitad de la ración habitual, ya de por sí escasa. Llegó a obsesionarse y bloquearse mentalmente y terminó por dejar la selección y la competición con 1 oro, 4 platas y 4 bronces en campeonatos de Europa y del Mundo . Vio por la tele como, solo unos meses después de su retirada prematura , sus compañeras ganaban el oro en Atlanta; engordó 12 kilos, hasta alcanzar el peso normal para su edad y altura, y fue feliz. Sus denuncias causaron un gran revuelo y supusieron un escándalo social en aquel momento. Algunas compañeras se pusieron de su parte y otras la atacaron, pero lo cierto es que sólo un par de meses más tarde Boneva dimitía.
¿Dónde está el límite entre la exigencia y la falta de respeto al individuo? Ahí es donde está la clave del asunto. La forma de percibir una bronca del entrenador, un reproche o una crítica depende, muchas veces, del carácter y las condiciones físicas de cada deportista. No todos recibimos igual una crítica y no a todos nos cuesta el mismo esfuerzo cumplir los niveles de exigencia física de un determinado deporte. Parece ser que, objetivamente, Tarrés se excedió en el trato a sus nadadoras, pero también da la impresión de que esos abusos verbales y humillaciones parecen hechos aislados en los 14 años en los que ha estado al frente de la selección española. Por decirlo de otra manera, Tarrés es una entrenadora con carácter, espartana y autoritaria que a veces se pasaba de la raya. Una mala tarde (o varias) la tiene cualquiera después de miles de tardes de entrenamientos.
La entrenadora catalana es una de la figuras menos populares ahora mismo en nuestro país. Mayoritariamente se aplaude su cese fulminante igual que durante los últimos años se han aplaudido sus medallas. Probablemente la salida de Anna Tarrés marcará un antes y un después en la selección de sincronizada como ocurrió con la salida de Boneva de la selección de gimnasia rítmica. Me atrevo a pronosticar, ojalá me equivoque, que este asunto va a acarrear la desaparición de España como potencia mundial de la natación sincronizada. El tiempo dirá.
Emilia Boneva, MaríaPardo
http://elpais.com/diario/1996/10/15/deportes/845330418_850215.html
http://articulos-apunts.edittec.com/52/es/052_005-008_es.pdf
http://www.elmundo.es/larevista/num119/textos/gorda1.html
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1995/06/16/093.html
La natación sincronizada, centro de la polémica estos días, no es una excepción. Todas las nadadoras, tanto las defensoras como las acusadoras de la ex seleccionadora Anna Tarrés, reconocen que sin esos esfuerzos, a veces inhumanos, conseguir subir al podio en unos Juegos Olímpicos sencillamente es imposible.
Puede parecer aventurado decirlo, pero mucho me temo que no volveremos a ver una medalla olímpica de nuestra natación sincronizada en mucho tiempo.Y no es una intuición, es una mera comparación con lo sucedido hace años en otro deporte hiperexigente como es la gimnasia rítmica. Vamos a recordarlo. En 1982 la búlgara Emilia Boneva llegó a España para ponerse al frente de la selección nacional. Vino con unos métodos de entrenamiento y una disciplina propios de países del telón de acero. Y los frutos a ese trabajo llegaron pronto en forma de éxitos internacionales. El saldo de Boneva al frente de la seleccion fue espectacular: 42 medallas en campeonatos de Europa, mundiales y Juegos Olímpicos. El punto culminante llegó en Atlanta 96 con el oro olímpico en conjuntos. Poco después de eso Boneva dimitió, ahora veremos porqué, y la selección española comenzó su decadencia. Vivió un par de años de la inercia y a partir de 1998 desapareció del podio en todas las competiciones internacionales importantes. Un túnel muy largo del que ahora, 14 años después, comienza a verse el final con el cuarto puesto en los Juegos de Londres 2012.
La dimisión de Emilia Boneva llegó en diciembre de 1996 unos meses después de lograr la medalla de oro en Atlanta. Entre medias, algunos lo recordarán, estalló un escándalo por los métodos de entrenamiento inhumanos, los castigos y las privaciones alimenticias a las que eras sometidas las gimnastas. Es decir, algo muy similar a lo ocurrido ahora con Anna Tarrés y la sincronizada. La denunciante fue esa niña que preguntaba a sus padres desde una concentración de la selección nacional si preferían tener una medalla o una hija. María Pardo contó públicamente los excesos en los entrenamientos y las privaciones a las que eran sometidas las niñas en el chalet de la Federación en el que vivían permanentemente, lejos de sus familias. "Por la noche, cuando me metía en la cama, soñaba con la comida", confesó María, que contaba las broncas que recibía por engordar 400 gramos y cómo era castigada a comer solo la mitad de la ración habitual, ya de por sí escasa. Llegó a obsesionarse y bloquearse mentalmente y terminó por dejar la selección y la competición con 1 oro, 4 platas y 4 bronces en campeonatos de Europa y del Mundo . Vio por la tele como, solo unos meses después de su retirada prematura , sus compañeras ganaban el oro en Atlanta; engordó 12 kilos, hasta alcanzar el peso normal para su edad y altura, y fue feliz. Sus denuncias causaron un gran revuelo y supusieron un escándalo social en aquel momento. Algunas compañeras se pusieron de su parte y otras la atacaron, pero lo cierto es que sólo un par de meses más tarde Boneva dimitía.
¿Dónde está el límite entre la exigencia y la falta de respeto al individuo? Ahí es donde está la clave del asunto. La forma de percibir una bronca del entrenador, un reproche o una crítica depende, muchas veces, del carácter y las condiciones físicas de cada deportista. No todos recibimos igual una crítica y no a todos nos cuesta el mismo esfuerzo cumplir los niveles de exigencia física de un determinado deporte. Parece ser que, objetivamente, Tarrés se excedió en el trato a sus nadadoras, pero también da la impresión de que esos abusos verbales y humillaciones parecen hechos aislados en los 14 años en los que ha estado al frente de la selección española. Por decirlo de otra manera, Tarrés es una entrenadora con carácter, espartana y autoritaria que a veces se pasaba de la raya. Una mala tarde (o varias) la tiene cualquiera después de miles de tardes de entrenamientos.
La entrenadora catalana es una de la figuras menos populares ahora mismo en nuestro país. Mayoritariamente se aplaude su cese fulminante igual que durante los últimos años se han aplaudido sus medallas. Probablemente la salida de Anna Tarrés marcará un antes y un después en la selección de sincronizada como ocurrió con la salida de Boneva de la selección de gimnasia rítmica. Me atrevo a pronosticar, ojalá me equivoque, que este asunto va a acarrear la desaparición de España como potencia mundial de la natación sincronizada. El tiempo dirá.
Emilia Boneva, MaríaPardo
http://elpais.com/diario/1996/10/15/deportes/845330418_850215.html
http://articulos-apunts.edittec.com/52/es/052_005-008_es.pdf
http://www.elmundo.es/larevista/num119/textos/gorda1.html
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1995/06/16/093.html
martes, 2 de octubre de 2012
El Barça entra en campaña
Leo que los independentistas catalanes quieren convertir el Barça-Real Madrid del próximo fin de semana en una nueva muestra de fuerza a favor de la secesión, con una sobredosis de esteladas y las proclamas anti españolas de siempre.
A mí, que me declaro futbolero, la simple idea de que se mezcle el deporte con la política me produce algo muy similar a la náusea, y que el F. C. Barcelona participe en esta patraña me merece el más absoluto desprecio hacia ese club. Reconozco sus méritos deportivos, admito que en los últimos años ha practicado, y aún lo hace a ratos, un fútbol exquisito. Sus números y sus títulos están ahí. Tratar de negarlo sería de idiotas. Pero todos esos méritos deportivos se ven empañados, por no decir anulados, por el antiespañolismo creciente del club y por su vergonzosa utilización del deporte para hacer política.
El Barsa tiene miles y miles seguidores por toda España. Muchos de ellos, me consta, tratan de establecer una línea imaginaria entre el comportamiento deportivo de su equipo dentro del campo y la actuación institucional del club fuera. Pero eso, a menos que te autoengañes, es imposible. Es como decir que papá es muy bueno pero pega a mamá. No señor, si papá pega a mamá, no es muy bueno.
En el fútbol, como en la vida el amor espera reciprocidad, en caso contrario solo genera sufrimiento. Y el Barcelona cada vez con más frecuencia desprecia a buena parte de su afición. Ejemplos hay miles. Los títulos que gana, señera en mano y bandera española ausente, los ofrece exclusivamente a Cataluña. Y al culé de Burgos, Albacete o Logroño... que le vayan dando. Cuando su idolatrado ex entrenador, Pep Guardiola, anunció su marcha del equipo, las decenas de miles de barcelonistas de fuera de Cataluña que esperaban la rueda de prensa, que se emitía en directo, tuvieron que ver como Pep los despreciaba hablando en catalán, solo para los culés de verdad, claro. A los de Zamora, Cádiz o Valladolid... que les vayan dando. Y cómo olvidarnos de las dos finales de la Copa del Rey protagonizadas por el Barça y el Athletic de Bilbao. Los aficionados que llenaban las gradas pitaron de forma casi unánime al himno español y al Rey, sin una sola condena o reproche por parte del club. Y a los culés de Badajoz, Zaragoza o Vigo... que les vayan dando.
La cosa comenzó a torcerse hace años con la llegada de Joan Laporta, reconocido independentista, a la presidencia del club. Sandro Rosell, su sucesor, parecía que aterrizaba en el cargo con otro talante menos político ¡Nada mas lejos de la realidad! El actual presidente azulgrana ha tardado muy poco en salir del armario secesionista y ha dicho cosas tan llamativas, a mi juicio, como que el Barça estará siempre con la mayoría del pueblo catalán, al que se debe el club. Y a sus aficionados de Murcia, Salamanca o Pamplona, ... que les vayan dando.
Sandro Rosell debería decirle a los culés que están jugando con fuego, que proclamar la independencia de Cataluña sería una catástrofe económica y una ruina deportiva para el Barça. Saldría también perdiendo la Liga española, es cierto, pero el Barça se convertiría en un equipo de pueblo que pasaría de jugar contra el Real Madrid, el Sevilla o el Atleti a enfrentarse al Mollerusa o al Badalona.
Tengo que confesar que no es que esté comenzando a cansarme de esta politización que rodea al Barsa, es que estoy hasta el moño desde hace ya tiempo. Y palpo, siento, noto, veo y oigo que es un sentimiento creciente entre muchos aficionados al fútbol. Este fin de semana el club tiene una oportunidad de oro para comenzar a cambiar el rumbo. Se hace necesario un mensaje del presidente contra cualquier expresión política en el Camp Nou. Es imprescindible que los servicios de seguridad del Barça impidan que se coloquen pancartas independentistas y se ondeen esteladas en las gradas. Me temo que no hago más que predicar en el desierto y que la intención del F.C. Barcelona es exactamente la contraria.
Pero hay algo innegable, el Barça es lo que es gracias a la Liga española que le ha permitido crecer institucionalmente y proyectarse hacia Europa y el mundo. Ahora, en el mejor momento deportivo de su historia, se encuentra ante una encrucijada; tiene que decidir si quiere abrirse para lograr ser un club universal o encerrarse en sí mismo y dejarse utilizar como ariete de las aspiraciones secesionistas de algunos. La pelota está en su tejado y no hay mucho tiempo para decidir.
A mí, que me declaro futbolero, la simple idea de que se mezcle el deporte con la política me produce algo muy similar a la náusea, y que el F. C. Barcelona participe en esta patraña me merece el más absoluto desprecio hacia ese club. Reconozco sus méritos deportivos, admito que en los últimos años ha practicado, y aún lo hace a ratos, un fútbol exquisito. Sus números y sus títulos están ahí. Tratar de negarlo sería de idiotas. Pero todos esos méritos deportivos se ven empañados, por no decir anulados, por el antiespañolismo creciente del club y por su vergonzosa utilización del deporte para hacer política.
El Barsa tiene miles y miles seguidores por toda España. Muchos de ellos, me consta, tratan de establecer una línea imaginaria entre el comportamiento deportivo de su equipo dentro del campo y la actuación institucional del club fuera. Pero eso, a menos que te autoengañes, es imposible. Es como decir que papá es muy bueno pero pega a mamá. No señor, si papá pega a mamá, no es muy bueno.
En el fútbol, como en la vida el amor espera reciprocidad, en caso contrario solo genera sufrimiento. Y el Barcelona cada vez con más frecuencia desprecia a buena parte de su afición. Ejemplos hay miles. Los títulos que gana, señera en mano y bandera española ausente, los ofrece exclusivamente a Cataluña. Y al culé de Burgos, Albacete o Logroño... que le vayan dando. Cuando su idolatrado ex entrenador, Pep Guardiola, anunció su marcha del equipo, las decenas de miles de barcelonistas de fuera de Cataluña que esperaban la rueda de prensa, que se emitía en directo, tuvieron que ver como Pep los despreciaba hablando en catalán, solo para los culés de verdad, claro. A los de Zamora, Cádiz o Valladolid... que les vayan dando. Y cómo olvidarnos de las dos finales de la Copa del Rey protagonizadas por el Barça y el Athletic de Bilbao. Los aficionados que llenaban las gradas pitaron de forma casi unánime al himno español y al Rey, sin una sola condena o reproche por parte del club. Y a los culés de Badajoz, Zaragoza o Vigo... que les vayan dando.
La cosa comenzó a torcerse hace años con la llegada de Joan Laporta, reconocido independentista, a la presidencia del club. Sandro Rosell, su sucesor, parecía que aterrizaba en el cargo con otro talante menos político ¡Nada mas lejos de la realidad! El actual presidente azulgrana ha tardado muy poco en salir del armario secesionista y ha dicho cosas tan llamativas, a mi juicio, como que el Barça estará siempre con la mayoría del pueblo catalán, al que se debe el club. Y a sus aficionados de Murcia, Salamanca o Pamplona, ... que les vayan dando.
Sandro Rosell debería decirle a los culés que están jugando con fuego, que proclamar la independencia de Cataluña sería una catástrofe económica y una ruina deportiva para el Barça. Saldría también perdiendo la Liga española, es cierto, pero el Barça se convertiría en un equipo de pueblo que pasaría de jugar contra el Real Madrid, el Sevilla o el Atleti a enfrentarse al Mollerusa o al Badalona.
Tengo que confesar que no es que esté comenzando a cansarme de esta politización que rodea al Barsa, es que estoy hasta el moño desde hace ya tiempo. Y palpo, siento, noto, veo y oigo que es un sentimiento creciente entre muchos aficionados al fútbol. Este fin de semana el club tiene una oportunidad de oro para comenzar a cambiar el rumbo. Se hace necesario un mensaje del presidente contra cualquier expresión política en el Camp Nou. Es imprescindible que los servicios de seguridad del Barça impidan que se coloquen pancartas independentistas y se ondeen esteladas en las gradas. Me temo que no hago más que predicar en el desierto y que la intención del F.C. Barcelona es exactamente la contraria.
Pero hay algo innegable, el Barça es lo que es gracias a la Liga española que le ha permitido crecer institucionalmente y proyectarse hacia Europa y el mundo. Ahora, en el mejor momento deportivo de su historia, se encuentra ante una encrucijada; tiene que decidir si quiere abrirse para lograr ser un club universal o encerrarse en sí mismo y dejarse utilizar como ariete de las aspiraciones secesionistas de algunos. La pelota está en su tejado y no hay mucho tiempo para decidir.
domingo, 23 de septiembre de 2012
CUANDO ESPAÑA RESCATÓ A ALEMANIA
CUANDO ESPAÑA RESCATÓ A ALEMANIA
Se llama Renate Noller, tiene 72 años y una visión de España que difiere mucho de la que seguramente tienen la mayoría de sus compatriotas. Ella vivió en sus propias carnes como hace seis décadas España salió al rescate de Alemania y libró no de una simple crisis, sino del hambre, a muchos niños.
Renate nació en 1940 en Pforzheim en una Alemania inmersa en la Segunda Guerra Mundial. Diez años después, su país había perdido la guerra y trataba de levantarse de la ruina y la destrucción. Sus padres, como muchos otros, no podían educar, alimentar y vestir dignamente a sus hijos. Y se acogieron a una oportunidad que les plantearon en su parroquia. Uno de los hermanos podía viajar a España para ser acogido allí por una familia que garantizaba su manutención, su educación y, lo más importante, su cariño durante unos meses.
Era el año 1950 cuando Renate, de solo 10 años, llegó a nuestro país, aterrorizada y sin hablar una sola palabra de español. Fue un largo viaje en tren con destino a Pamplona y escala en Irún. Allí Renate vió y probó por primera vez en su vida una naranja. Viajaba junto a un numeroso grupo de niños que Cáritas repartió entre familias de acogida de varias ciudades como Madrid, Segovia o Salamanca. Ella terminó su periplo en Villoria, un pequeño pueblo a veintipocos kilómetros de la capital charra. Allí la recibió como a una hija una farmacéutica llamada Natividad López, soltera, con buena posición económica y ganas de hacer una buena obra.
Al principio no fue fácil, ni para Renate, ni para Natividad. Era una niña con muchas carencias educativas, huraña y asustada. Pero la boticaria se hizo poco a poco con ella, con cariño y firmeza. Tanto es así que Renate, que venía para seis meses, terminó quedándose en España un año y medio. Aprendió el español a la perfección, acudió al colegio del pueblo y sacó adelante un curso escolar, hizo la primera comunión y se integró a la vida del pueblo como un parroquiano mas. Sólo su apariencia física, alta, fuerte y robusta, la diferenciaba de las demás chavalas de Villoria.
Renate regresó llorando a Alemania, como regresaron todos los demás niños acogidos por familias españolas en esos años. Ella confiesa que se hubiera quedado para siempre en España y que su estancia aquí fue "maravillosa". Nunca perdió el contacto con su madre española y, fallecida ésta, ha seguido carteándose con otros miembros de la familia, en especial con Paco, mi padre, sobrino de Natividad, con el que aún comparte amistad y recuerdos de muchas horas de infancia jugando, peleándose y riendo por las calles de Villoria.
Así que la todopoderosa Alemania también necesitó de la solidaridad de España hace no tanto, solo unas cuantas décadas. Muchos de los testigos de aquella ayuda desinteresada siguen vivos hoy y su testimonio sería muy valioso para que los otros alemanes que nos miran por encima del hombro tomen nota de la historia reciente y se comporten hoy, a las puertas de un rescate económico a nuestro país, con la misma generosidad que recibieron entonces.
Se llama Renate Noller, tiene 72 años y una visión de España que difiere mucho de la que seguramente tienen la mayoría de sus compatriotas. Ella vivió en sus propias carnes como hace seis décadas España salió al rescate de Alemania y libró no de una simple crisis, sino del hambre, a muchos niños.
Renate nació en 1940 en Pforzheim en una Alemania inmersa en la Segunda Guerra Mundial. Diez años después, su país había perdido la guerra y trataba de levantarse de la ruina y la destrucción. Sus padres, como muchos otros, no podían educar, alimentar y vestir dignamente a sus hijos. Y se acogieron a una oportunidad que les plantearon en su parroquia. Uno de los hermanos podía viajar a España para ser acogido allí por una familia que garantizaba su manutención, su educación y, lo más importante, su cariño durante unos meses.
Era el año 1950 cuando Renate, de solo 10 años, llegó a nuestro país, aterrorizada y sin hablar una sola palabra de español. Fue un largo viaje en tren con destino a Pamplona y escala en Irún. Allí Renate vió y probó por primera vez en su vida una naranja. Viajaba junto a un numeroso grupo de niños que Cáritas repartió entre familias de acogida de varias ciudades como Madrid, Segovia o Salamanca. Ella terminó su periplo en Villoria, un pequeño pueblo a veintipocos kilómetros de la capital charra. Allí la recibió como a una hija una farmacéutica llamada Natividad López, soltera, con buena posición económica y ganas de hacer una buena obra.
Al principio no fue fácil, ni para Renate, ni para Natividad. Era una niña con muchas carencias educativas, huraña y asustada. Pero la boticaria se hizo poco a poco con ella, con cariño y firmeza. Tanto es así que Renate, que venía para seis meses, terminó quedándose en España un año y medio. Aprendió el español a la perfección, acudió al colegio del pueblo y sacó adelante un curso escolar, hizo la primera comunión y se integró a la vida del pueblo como un parroquiano mas. Sólo su apariencia física, alta, fuerte y robusta, la diferenciaba de las demás chavalas de Villoria.
Renate regresó llorando a Alemania, como regresaron todos los demás niños acogidos por familias españolas en esos años. Ella confiesa que se hubiera quedado para siempre en España y que su estancia aquí fue "maravillosa". Nunca perdió el contacto con su madre española y, fallecida ésta, ha seguido carteándose con otros miembros de la familia, en especial con Paco, mi padre, sobrino de Natividad, con el que aún comparte amistad y recuerdos de muchas horas de infancia jugando, peleándose y riendo por las calles de Villoria.
Así que la todopoderosa Alemania también necesitó de la solidaridad de España hace no tanto, solo unas cuantas décadas. Muchos de los testigos de aquella ayuda desinteresada siguen vivos hoy y su testimonio sería muy valioso para que los otros alemanes que nos miran por encima del hombro tomen nota de la historia reciente y se comporten hoy, a las puertas de un rescate económico a nuestro país, con la misma generosidad que recibieron entonces.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Otegi el terrorista
Arnaldo Otegi ha sido, es y me temo que será toda su vida un terrorista. Esta afirmación, indiscutible para muchos, se pone cada vez más en duda desde ciertos sectores políticos y mediáticos que hacen campaña casi indisimulada por la puesta en libertad del cabecillla batasuno. Campaña que inició, cómo no, Rodríguez Zapatero cuando ensalzó "el discurso por la paz" de Otegi. ¡Qué vergüenza! Ahora se da un paso más en esa campaña y se nos trata de vender a bombo y platillo su supuesto arrepentimiento y petición de perdón a las víctimas.
Recordemos esas palabras de Otegi, que forman parte de un adelanto propagandístico de su próximo libro: "...decir que si en mi condición de portavoz (y hablo en nombre de todos los portavoces de Batasuna) he añadido un ápice de dolor, sufrimiento o humillación a las familias de las víctimas de las acciones armadas de ETA, quiero pedirles desde aquí mis más sinceras disculpas, acompañadas de un `lo siento' de corazón"
Para empezar, la duda le delata: "...si he añadido un ápice de dolor, sufrimiento o humillación". Sólo en una mente depravada, deformada y terrorista cabe la duda de si la muerte de un familiar, las heridas y secuelas de por vida, pueden producir dolor.¿Qué clase de animal se puede plantear siquiera eso?
Para seguir, la petición de "sinceras disculpas" y un "lo siento" resultan un agravante. ¿Disculpas, lo siento? Uno se disculpa cuando pisa al que lleva al lado en el autobús o dice "lo siento" si se retrasa unos minutos en una cita. Pero cuando asesinan a tu padre, a tu hijo o a tu hermano, una petición de "disculpa" suena ofensiva. En esos casos, si el arrepentimiento es sincero, no se puede decir un simple "lo siento", hay que implorar el perdón, incluso de rodillas si llega el caso, y no esperar ser perdonado.
Para terminar, el vocabulario proetarra, le condena. "Acciones armadas". Así es como llama este desgraciado a, por ejemplo, la mutilación despiadada de una niña llamada Irene Villa, el asesinato por la espalda de Alberto Jiménez Becerril y su esposa y el tiro en la nuca a Miguel Ángel Blanco. "Acciones armadas", dice el muy cobarde.
No hay por dónde coger estas palabras de supuesto arrepentimiento que, sin embargo, son jaleadas nada más y nada menos que por el mismísimo Lehendakari, que prefiere ver en ellas un avance "en la dirección correcta". ¿En qué dirección? Probablemente Francisco Javier López Álvarez, alias "Patxi López", se refiere a la campaña orquestada para lograr la excarcelación de Otegi. Campaña que Patxi ya ha respaldado en otras ocasiones, sin ir mas lejos cuando soltó aquello de que la condena a Otegi por el caso Bateragune producía "sorpresa y frustración". Sin comentarios.
Lo cierto es que Zapatero, Patxi López, Eguiguren y otros muchos obvian un pequeño detalle. Otegi ha sido y es un terrorista. No es que lo diga yo, lo han dicho una y otra vez sus actos y sus palabras y lo han ratificado los tribunales. Aquí están los hechos:
1.- Antes de pasarse a los despachos, el Otegi joven fue un terrorista de los de capucha y pistola, huido a Francia y condenado por secuestro de un empresario, delito por el que pasó unos cuantos años entre rejas
2.- Nada más salir de prisión dejó el gatillo y se pasó a hacer terrorismo desde los despachos y los mítines, como portavoz de la organización ilegalizada Batasuna. Recordemos que Batasuna está considerada por los tribunales como parte de la estructura de ETA, brazo político de la organización terrorista.
3.- Ha sido condenado y ha cumplido condena por enaltecimiento del terrorismo
4.- Otegi continúa siendo miembro de ETA, delito por el que permanece en prisión. La Audiencia Nacional le consideró integrante de la banda en grado de dirigente, pero el Supremo rebajó su categoría en la estructura etarra a la de simple miembro, es decir, simple terrorista.
5.- Tiene pendiente el juicio por el caso de las Herrikotabernas en el que el fiscal pide para él 12 años de prisión por pertenencia a banda armada.
Otegi, insisto, es un terrorista, por mucho que ahora vaya de Mandela por la vida. Ojalá me equivoque, pero hay muchos indicios, precedentes y Bolinagas que indican que es probable que pronto le veamos en la calle y que la historia le describa fraudulentamente dentro de unos años como un hombre que luchó por la paz en el País Vasco. La campaña político-mediática para que eso suceda es muy grande. Pero eso ya se lo dijo la madre del asesinado Joseba Pagazaurtundua a Patxi López, "cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son". Nada más que añadir.
Recordemos esas palabras de Otegi, que forman parte de un adelanto propagandístico de su próximo libro: "...decir que si en mi condición de portavoz (y hablo en nombre de todos los portavoces de Batasuna) he añadido un ápice de dolor, sufrimiento o humillación a las familias de las víctimas de las acciones armadas de ETA, quiero pedirles desde aquí mis más sinceras disculpas, acompañadas de un `lo siento' de corazón"
Para empezar, la duda le delata: "...si he añadido un ápice de dolor, sufrimiento o humillación". Sólo en una mente depravada, deformada y terrorista cabe la duda de si la muerte de un familiar, las heridas y secuelas de por vida, pueden producir dolor.¿Qué clase de animal se puede plantear siquiera eso?
Para seguir, la petición de "sinceras disculpas" y un "lo siento" resultan un agravante. ¿Disculpas, lo siento? Uno se disculpa cuando pisa al que lleva al lado en el autobús o dice "lo siento" si se retrasa unos minutos en una cita. Pero cuando asesinan a tu padre, a tu hijo o a tu hermano, una petición de "disculpa" suena ofensiva. En esos casos, si el arrepentimiento es sincero, no se puede decir un simple "lo siento", hay que implorar el perdón, incluso de rodillas si llega el caso, y no esperar ser perdonado.
Para terminar, el vocabulario proetarra, le condena. "Acciones armadas". Así es como llama este desgraciado a, por ejemplo, la mutilación despiadada de una niña llamada Irene Villa, el asesinato por la espalda de Alberto Jiménez Becerril y su esposa y el tiro en la nuca a Miguel Ángel Blanco. "Acciones armadas", dice el muy cobarde.
No hay por dónde coger estas palabras de supuesto arrepentimiento que, sin embargo, son jaleadas nada más y nada menos que por el mismísimo Lehendakari, que prefiere ver en ellas un avance "en la dirección correcta". ¿En qué dirección? Probablemente Francisco Javier López Álvarez, alias "Patxi López", se refiere a la campaña orquestada para lograr la excarcelación de Otegi. Campaña que Patxi ya ha respaldado en otras ocasiones, sin ir mas lejos cuando soltó aquello de que la condena a Otegi por el caso Bateragune producía "sorpresa y frustración". Sin comentarios.
Lo cierto es que Zapatero, Patxi López, Eguiguren y otros muchos obvian un pequeño detalle. Otegi ha sido y es un terrorista. No es que lo diga yo, lo han dicho una y otra vez sus actos y sus palabras y lo han ratificado los tribunales. Aquí están los hechos:
1.- Antes de pasarse a los despachos, el Otegi joven fue un terrorista de los de capucha y pistola, huido a Francia y condenado por secuestro de un empresario, delito por el que pasó unos cuantos años entre rejas
2.- Nada más salir de prisión dejó el gatillo y se pasó a hacer terrorismo desde los despachos y los mítines, como portavoz de la organización ilegalizada Batasuna. Recordemos que Batasuna está considerada por los tribunales como parte de la estructura de ETA, brazo político de la organización terrorista.
3.- Ha sido condenado y ha cumplido condena por enaltecimiento del terrorismo
4.- Otegi continúa siendo miembro de ETA, delito por el que permanece en prisión. La Audiencia Nacional le consideró integrante de la banda en grado de dirigente, pero el Supremo rebajó su categoría en la estructura etarra a la de simple miembro, es decir, simple terrorista.
5.- Tiene pendiente el juicio por el caso de las Herrikotabernas en el que el fiscal pide para él 12 años de prisión por pertenencia a banda armada.
Otegi, insisto, es un terrorista, por mucho que ahora vaya de Mandela por la vida. Ojalá me equivoque, pero hay muchos indicios, precedentes y Bolinagas que indican que es probable que pronto le veamos en la calle y que la historia le describa fraudulentamente dentro de unos años como un hombre que luchó por la paz en el País Vasco. La campaña político-mediática para que eso suceda es muy grande. Pero eso ya se lo dijo la madre del asesinado Joseba Pagazaurtundua a Patxi López, "cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son". Nada más que añadir.
ARTUR SIEMPRE QUIERE MAS
Leo en el diccionario de la RAE la definición que la psicología da del delirio: "confusión mental caracterizada por alucinaciones, reiteración de pensamientos absurdos e incoherencia".
Casualmente pongo la tele y veo en las noticias las imágenes de una multitud que colapsa Barcelona en una manifestación por la independencia de Cataluña. Y veo como se queman banderas de España, Francia y ¡Europa!.
VuelVo otra vez la vista al diccionario y leo "delirio de grandeza: actitud de la persona que se manifiesta con apariencia muy superior a la que realmente le corresponde".
En ese momento de nuevo en la tele, Artur Mas, el jefe de ese tinglado, dice cosas tan altisonantes como que sin pacto fiscal "el camino hacia la libertad está abierto".
Confieso que, inevitablemente, lo que leo y lo que veo se mezclan en mi cabeza y comienzo a establecer paralelismos. No soy psicólogo así que no me atrevo a hacer un diagnóstico sobre la salud mental de Artur Mas pero sí tengo claro a lo que juega políticamente.
Sus exabruptos independentistas tejen una cortina de humo para tapar la realidad de la región que gobierna, que roza la bancarrota y que está sometida a durísimos ajustes que han llevado el descontento a amplios sectores. Los datos son apabullantes: 42.000 millones de deuda, lo que equivale a que cada catalán debe 5.500 eurazos, incluidos los 623.000 que están en paro y que necesitan urgentemente algo mas que una sobredosis de esteladas.
De paso el "molt honorable president" trata de sacar tajada, como ha hecho el nacionalismo catalán siempre. Esta vez la amenaza de la independencia pretende presionar a Rajoy para arrancarle nada mas y nada menos que el pacto fiscal. Pero el colmo del cinismo no es que pida el pacto fiscal primero y la independencia después. El recochineo es que lo hace justo después de reclamar un rescate al Estado de 5.000 millones de euros y exigir que sea sin condiciones. ¡¡Toma ya!!
Artur Mas no le cuenta a sus seguidores lo que Bruselas no se cansa de repetir, que una Cataluña independiente estaría fuera de la Unión Europea. Por tanto, esto lo digo yo, estaría fuera del euro y sin posibilidad de financiarse en los mercados que, por si fuera poco, califican a Cataluña como bono basura, mas o menos como Grecia. Eso, como es lógico, lo sabe mucho mejor que nadie el presidente catalán. La independencia es una quimera política y un suicidio económico y jugar con eso puede provocar una frustración enorme en esas cientos de miles de personas que acudieron a la manifestación y que se fueron a casa pensando que el próximo lunes Cataluña ya no será parte de España.
Pero la realidad es muy tozuda y acaba por imponerse. Por mucho que Mas se empeñe en hacer creer a sus huestes que la debilidad económica de España es una oportunidad hacia la escisión, la verdad es exactamente opuesta. La crisis ha hecho que cientos de miles de españoles volvamos la mirada hacia los despilfarros y duplicidades de las Comunidades Autónomas. Hartos ya de que nos suban los impuestos, nos rebajen el salario y nos aumenten el precio de los medicamentos, muchos reclamamos que se adelgace el Estado, empezando por los 17 reinos de Taifas que se han creado en los últimos 35 años.O se mete en cintura a las Autonomías o España se hunde y como Europa no puede permitirse que la cuarta economía de la eurozona se vaya a pique, obligará al gobierno a reducir el peso político y la estructura administrativa de las comunidades. Y digo obligará porque Rajoy está demostrando una falta de autoridad alarmante a pesar de gobernar con mayoría absoluta. Afortunadamente Merkel se encargará de poner la testosterona que se requiere para este cometido.
Así que, Sr. Mas, mírese en el espejo y trate de no autoengañarse. Está usted mucho mas cerca de perder poder y peso específico en la política española que de lograr la independencia en la que ni usted mismo cree de verdad. Porque una vez que se apaguen los ecos de esta Diada tendrá que volver a su despacho y devanarse los sesos para ver cómo paga este mes a sus funcionarios. Déjese de mandangas y victimismos. Ya no cuela.
Casualmente pongo la tele y veo en las noticias las imágenes de una multitud que colapsa Barcelona en una manifestación por la independencia de Cataluña. Y veo como se queman banderas de España, Francia y ¡Europa!.
VuelVo otra vez la vista al diccionario y leo "delirio de grandeza: actitud de la persona que se manifiesta con apariencia muy superior a la que realmente le corresponde".
En ese momento de nuevo en la tele, Artur Mas, el jefe de ese tinglado, dice cosas tan altisonantes como que sin pacto fiscal "el camino hacia la libertad está abierto".
Confieso que, inevitablemente, lo que leo y lo que veo se mezclan en mi cabeza y comienzo a establecer paralelismos. No soy psicólogo así que no me atrevo a hacer un diagnóstico sobre la salud mental de Artur Mas pero sí tengo claro a lo que juega políticamente.
Sus exabruptos independentistas tejen una cortina de humo para tapar la realidad de la región que gobierna, que roza la bancarrota y que está sometida a durísimos ajustes que han llevado el descontento a amplios sectores. Los datos son apabullantes: 42.000 millones de deuda, lo que equivale a que cada catalán debe 5.500 eurazos, incluidos los 623.000 que están en paro y que necesitan urgentemente algo mas que una sobredosis de esteladas.
De paso el "molt honorable president" trata de sacar tajada, como ha hecho el nacionalismo catalán siempre. Esta vez la amenaza de la independencia pretende presionar a Rajoy para arrancarle nada mas y nada menos que el pacto fiscal. Pero el colmo del cinismo no es que pida el pacto fiscal primero y la independencia después. El recochineo es que lo hace justo después de reclamar un rescate al Estado de 5.000 millones de euros y exigir que sea sin condiciones. ¡¡Toma ya!!
Artur Mas no le cuenta a sus seguidores lo que Bruselas no se cansa de repetir, que una Cataluña independiente estaría fuera de la Unión Europea. Por tanto, esto lo digo yo, estaría fuera del euro y sin posibilidad de financiarse en los mercados que, por si fuera poco, califican a Cataluña como bono basura, mas o menos como Grecia. Eso, como es lógico, lo sabe mucho mejor que nadie el presidente catalán. La independencia es una quimera política y un suicidio económico y jugar con eso puede provocar una frustración enorme en esas cientos de miles de personas que acudieron a la manifestación y que se fueron a casa pensando que el próximo lunes Cataluña ya no será parte de España.
Pero la realidad es muy tozuda y acaba por imponerse. Por mucho que Mas se empeñe en hacer creer a sus huestes que la debilidad económica de España es una oportunidad hacia la escisión, la verdad es exactamente opuesta. La crisis ha hecho que cientos de miles de españoles volvamos la mirada hacia los despilfarros y duplicidades de las Comunidades Autónomas. Hartos ya de que nos suban los impuestos, nos rebajen el salario y nos aumenten el precio de los medicamentos, muchos reclamamos que se adelgace el Estado, empezando por los 17 reinos de Taifas que se han creado en los últimos 35 años.O se mete en cintura a las Autonomías o España se hunde y como Europa no puede permitirse que la cuarta economía de la eurozona se vaya a pique, obligará al gobierno a reducir el peso político y la estructura administrativa de las comunidades. Y digo obligará porque Rajoy está demostrando una falta de autoridad alarmante a pesar de gobernar con mayoría absoluta. Afortunadamente Merkel se encargará de poner la testosterona que se requiere para este cometido.
Así que, Sr. Mas, mírese en el espejo y trate de no autoengañarse. Está usted mucho mas cerca de perder poder y peso específico en la política española que de lograr la independencia en la que ni usted mismo cree de verdad. Porque una vez que se apaguen los ecos de esta Diada tendrá que volver a su despacho y devanarse los sesos para ver cómo paga este mes a sus funcionarios. Déjese de mandangas y victimismos. Ya no cuela.
lunes, 10 de septiembre de 2012
EL DEDO DE LA DIMISIÓN
La concejal de Los Yébenes debería dimitir ya. Y debería hacerlo por culpa de su dedo. No precisamente por utilizarlo para lo que le ha hecho famosa a su pesar, si no por extenderlo acusatoriamente contra la oposición, por señalar con él a sus adversarios políticos e intentar así ocultar sus problemas personales y matrimoniales, en los que no quiero entrar.
Lo que haga con su dedo fuera del trabajo, en su hogar, con su pareja o sus amantes, si es que los tiene, me la trae al fresco. Huelga decirlo pero yo también creo en su libertad personal para grabar los vídeos que le dé la gana y beneficiarse a quien considere oportuno. Y creo también en que nadie tiene derecho a vulnerar su intimidad ¡Faltaría más!.
A esta señora, como concejal que es, únicamente hay que juzgarla por su comportamiento político, por lo que haga con su dedo en el ámbito de la actuación pública. Y ahí es donde sale muy mal parada. Su intento de culpar a la oposición y pintarse a sí misma de víctima de una conspiración política son méritos mas que suficientes para que la concejal se vaya a su casa a pensar mejor qué hace con su dedo de ahora en adelante.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
PINCELADAS POLÍTICAMENTE INCORRECTAS
Estoy harto de que se nos venda la burra, de que ciertos mensajes se repitan machaconamente para convertirlos en verdades incuestionables, en dogmas democráticos de lo correcto. Si te sales del sendero marcado, de lo políticamente correcto, eres un facha, un intransigente o un canalla. Me sublevo ante eso, ante el pensamiento único que se nos trata de imponer. No digo que mi opinión sea la correcta pero es una más, tan digna de respeto como la oficial y tengo derecho a expresarla le guste o le disguste a quien la lea.
-Eurovegas: ¿Un país en quiebra técnica se puede permitir el lujo el rechazar un proyecto empresarial que puede reportarle turismo, inversiones y miles de puestos de trabajo? Los "políticamente correctos" argumentan que atraerá prostitución y droga y que no se puede cambiar la ley para adaptarla a las exigencias de un grupo empresarial. Vamos por partes. La prostitución y la droga no son la razón de ser de Eurovegas, vendrán como efecto colateral, como vienen a cualquier gran ciudad. No nos podemos escandalizar ahora cuando en las calles de cualquier urbe española se vende droga a plena luz del día y se prostituyen cientos de mujeres a cualquier hora del día y de la noche. Un polígono industrial suele ser terreno abonado para la aparición de prostitutas en busca de clientes y no por eso se deja de construir el polígono. Y respecto a las modificaciones legales, me da cierta risa. Nosotros, que hemos cambiado la Constitución nada menos para acomodarla en tiempo récord a la exigencia " merkeliana"del déficit cero, cómo vamos a escandalizarnos de que se haga una excepción para que se permita, por ejemplo, fumar en un casino.
-Rescate a Cataluña. Ni un céntimo a Cataluña ni a ninguna Comunidad Autónoma que no pase por el aro de las exigencias que marque el gobierno central para prestarle dinero. Es impepinable: el que presta dinero pone las condiciones y, si no se aceptan, no lo presta. Lo hemos vivido en nuestras propias carnes como país con el rescate a la banca.
-Comunidades Autónomas: el rescate a las Comunidades pone de manifiesto un problema mayor de fondo, el de la inviabilidad de las propias autonomías. España no puede soportar 17 reinos de Taifas, así de sencillo. En mi opinión es falso que España haya prosperado en la ultimas décadas gracias a las Comunidades Autónomas. Mas bien habría que decir que a pesar de ellas. La política de café para todos ha terminado en desastre, conceder cada vez mas autonomía para aplacar la sed de los nacionalistas ha provocado el efecto contrario, mayores ansias de independencia, fomentada institucionalmente desde las escuelas y las televisiones públicas. Y cuesta muchísimo dinero mantener un mini Estado con defensores del pueblo, parlamentos, medios de comunicación públicos, consejerías, embajadas, empresas públicas, etc. Durante la época de vacas gordas se pudo mantener ese gasto a pesar de ser un claro despilfarro. Ahora no hay dinero para tanta "mamandurria". Así de simple.
-Atención sanitaria a inmigrantes. Uno de los asuntos donde más políticamente incorrecto se puede ser es este. Lo siento pero no creo que todo ser humano del planeta Tierra pueda ser atendido de forma ilimitada por nuestra Sanidad Pública que, por cierto, no es gratuita. Una cosa es no denegar a nadie que lo necesite una atención urgente y otra es tratarle la acidez estomacal o las almorranas de por vida al primero que llega. No puede ser, ojalá pudiera ser, pero no puede ser. Y luego está la postura de esos 1700 médicos "objetores" que dicen que seguirán atendiendo a todas las personas que lo necesiten sin mirar su situación administrativa. Eso estaría muy bien si lo hicieran también en sus consultas privadas o en sus ratos libres fuera del centro de Salud. Ser tan solidario es muy fácil si se hace con dinero ajeno, con dinero público, pero se vuelve más complicado si te tienes que rascar el bolsillo.
-Dívar: El ex presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ renuncia a su indemnización de 200.000 euros. Bien hecho, tarde, pero bien hecho. Sin duda un golfete este Dívar que se iba de fin de semana a Marbella a cargo del erario público. Pero me temo que no más golfo que el resto de sus compañeros del CGPJ que se niegan a enseñar públicamente en qué se han gastado su "asignación". Si no hay nada que ocultar, no hay nada que temer. ¡Señores, saquen sus facturas, demuestren que ustedes no son como ese Dívar al que han dejado a los pies de los caballos! Me temo que aquí han lanzado piedras los que no estaban ni mucho menos libres de pecado. Un comportamiento doblemente deleznable: golfos e hipócritas.
jueves, 9 de agosto de 2012
JORNALERO SE ESCRIBE CON "J" DE JETA
El líder jornalero y diputado andaluz de IU, Juan Manuel Sánchez Gordillo, es un rey Midas de la propaganda política. Todo lo que toca se convierte en propaganda. Su última hazaña ha sido el atraco a un supermercado Mercadona en Écija (Sevilla) que ha tenido un efecto mediático que ya lo quisieran para sí los mas acreditados publicistas de este país.
Su método se basa en un discurso populista y facilón que mezcla la velocidad con el tocino, acompañado de acciones que se disfrazan de justicia social pero que no son mas que simples delitos que´él califica de "actos simbólicos" o "expropiaciones" para "quitarle una parte de su fortuna a los ricos y repartirla entre los pobres". Y ese mensaje cala hasta el punto de que son tantos o más los que le apoyan como los que le condenan.
En mi opinión este señor ha convertido su discurso comunista y antisistema en un gran negocio del que lleva viviendo décadas, como alcalde de Marinaleda, como diputado en el parlamento andaluz y como líder del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores).
Pero resulta bastante fácil quitarle la careta. Ya en 1996, cuando no era tan conocido como ahora para el gran público, fue pillado con las manos en la masa en un renuncio que le desacredita a mi juicio en todo lo demás. El parlamento andaluz le sancionó por cobrar de forma indebida durante años dos sueldos públicos de forma simultánea, uno como diputado autonómico y otro como profesor de EGB. "No miro mi cuenta corriente y no me había dado cuenta", fue entonces su explicación. Tan increíble resulta esa explicación como la respuesta que da cuando se le pregunta por las subvenciones públicas que recibe su sindicato, el SAT. Asegura Sánchez Gordillo que lo desconoce, que no tiene ni idea de ese asunto porque él no es el secretario general. Mires usted, no nos tome por imbéciles que hace años que dejamos de chuparnos el dedo.
Por si fuera poco, este señor nos ha mostrado otro aspecto de su personalidad, la cobardía. Probablemente atemorizado por las consecuencias penales que le puede acarrear el asalto al Mercadona ha decidido escurrir el bulto y dejar que se coman el marrón sus compañeros. En concreto ha dicho que "no pude cometer ningún delito porque ni pisé el supermercado, me limité a llevar a cabo maniobras de distracción en el exterior". A preguntas de este periodista sobre su liderazgo material e intelectual en los hechos contesta que él fue "uno más y que la decisión de ir a Mercadona se tomo en asamblea". Es decir, manda a sus secuaces, los jalea, pero a la hora de la verdad se echa a un lado.
Y no quiero olvidarme, para terminar, de la cajera de Mercadona, zarandeada y vilipendiada por un grupo de valientes que dice defender los derechos de los trabajadores. La pobre señora pasó el peor trago de su vida y acabó en un mar de lágrimas presa de un ataque de nervios mientras los matones de Sánchez Gordillo se llevaban los carros repletos de comida.
En fin, Sánchez Gordillo ha logrado engañar a muchos, pero otros muchos le conocemos perfectamente desde hace décadas y pensamos que de jornalero sólo tiene la jota de jeta.
Su método se basa en un discurso populista y facilón que mezcla la velocidad con el tocino, acompañado de acciones que se disfrazan de justicia social pero que no son mas que simples delitos que´él califica de "actos simbólicos" o "expropiaciones" para "quitarle una parte de su fortuna a los ricos y repartirla entre los pobres". Y ese mensaje cala hasta el punto de que son tantos o más los que le apoyan como los que le condenan.
En mi opinión este señor ha convertido su discurso comunista y antisistema en un gran negocio del que lleva viviendo décadas, como alcalde de Marinaleda, como diputado en el parlamento andaluz y como líder del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores).
Pero resulta bastante fácil quitarle la careta. Ya en 1996, cuando no era tan conocido como ahora para el gran público, fue pillado con las manos en la masa en un renuncio que le desacredita a mi juicio en todo lo demás. El parlamento andaluz le sancionó por cobrar de forma indebida durante años dos sueldos públicos de forma simultánea, uno como diputado autonómico y otro como profesor de EGB. "No miro mi cuenta corriente y no me había dado cuenta", fue entonces su explicación. Tan increíble resulta esa explicación como la respuesta que da cuando se le pregunta por las subvenciones públicas que recibe su sindicato, el SAT. Asegura Sánchez Gordillo que lo desconoce, que no tiene ni idea de ese asunto porque él no es el secretario general. Mires usted, no nos tome por imbéciles que hace años que dejamos de chuparnos el dedo.
Por si fuera poco, este señor nos ha mostrado otro aspecto de su personalidad, la cobardía. Probablemente atemorizado por las consecuencias penales que le puede acarrear el asalto al Mercadona ha decidido escurrir el bulto y dejar que se coman el marrón sus compañeros. En concreto ha dicho que "no pude cometer ningún delito porque ni pisé el supermercado, me limité a llevar a cabo maniobras de distracción en el exterior". A preguntas de este periodista sobre su liderazgo material e intelectual en los hechos contesta que él fue "uno más y que la decisión de ir a Mercadona se tomo en asamblea". Es decir, manda a sus secuaces, los jalea, pero a la hora de la verdad se echa a un lado.
Y no quiero olvidarme, para terminar, de la cajera de Mercadona, zarandeada y vilipendiada por un grupo de valientes que dice defender los derechos de los trabajadores. La pobre señora pasó el peor trago de su vida y acabó en un mar de lágrimas presa de un ataque de nervios mientras los matones de Sánchez Gordillo se llevaban los carros repletos de comida.
En fin, Sánchez Gordillo ha logrado engañar a muchos, pero otros muchos le conocemos perfectamente desde hace décadas y pensamos que de jornalero sólo tiene la jota de jeta.
martes, 24 de julio de 2012
OSWALDO PAYÁ
La muerte del disidente cubano Oswaldo Payá no ha sido "un accidente de carretera más", ha sido un duro golpe para todos los que creen en la democracia y condenan la tiranía de los hermanos Castro. Un duro golpe por el hecho en sí de su pérdida y por las circunstancias que lo han rodeado. Ese "accidente de tráfico" da mucho que pensar si el que lo sufre es un líder de la disidencia amenazado y seguido por la policía política cubana 24 horas al día. Es más, su hermano denuncia que hace un mes Oswaldo sufrió un accidente similar del que salió ileso. Ante esto, lo mínimo que se puede hacer es poner en cuarentena la versión oficial de un régimen dictatorial que fusila y encarcela a gente por el mero hecho de no aceptar la doctrina del tirano. Parece tan de perogrullo que no merece la pena ni discutirlo. Pero, sorprendentemente (o no tanto) aquí en España salen desde la ultraizquierda (y algunos desde la izquierda) a dar la cara por los hermanos dictadores, a descalificar al que pida explicaciones de lo ocurrido y a ningunear la figura de Oswaldo Payá, un hombre que, como mínimo, merece el reconocimiento de todos por luchar en franca desigualdad contra los abusos de la tiranía cubana. Esté o no detrás de su muerte el Régimen no cabe duda de que Payá es una víctima de ese Régimen que durante toda su vida ha pisoteado sus derechos fundamentales. Descanse en paz
jueves, 19 de julio de 2012
¿DÓNDE ESTÁN LOS ÁRBOLES?
Empecemos por una declaración de principios: el PP está gobernando mal, se ha equivocado en muchas de la medidas que ha tomado, como subir el IRPF y castigar a los sectores productivos de este país. Y sobre todo se ha equivocado en las que no ha tomado, principalmente en adelgazar el Estado, cosa que pasa por meter en cintura a las Autonomías. Ha incumplido su programa y ha hecho exactamente lo contrario de lo que predicaba.
Partiendo de esta crítica al Gobierno hoy quiero dedicar unas líneas al principal partido de la oposición y a su líder. El ejecutivo de ZP prendió fuego al bosque y ahora Rubalcaba, con una dosis insuperable de cinismo, llega al Congreso y pregunta en voz alta ¿dónde están los árboles?. No es de recibo que el partido que ha dejado a España en caída libre se atreva a criticar las medidas desesperadas del Gobierno y se dedique a poner palos en las ruedas. Afortunadamente los ciudadanos no somos del todo tontos y nos damos cuenta de que el pirómano no puede permitirse el lujo de criticar al bombero aunque no esté acertando del todo en la forma de atajar el incendio. Ahí están las encuestas. El PSOE no es capaz de levantar cabeza y sigue sumido en el pozo de sus 110 escaños. Una cosecha electoral que, por cierto, debería haber llevado a Rubalcaba a supervisar nubes.
Desde luego no favorece nada a España la división interna del PSOE con Tomás Gómez y Griñán afilando la navaja. Rubalcaba, atosigado desde dentro por los suyos, se debate entre hacer una oposición responsable o tirarse al monte. De momento gana la segunda opción. Eso sí nos enteramos de que el PSOE presenta un ERE brutal con reducción de plantilla y rebaja el sueldo el 27% a los empleados que sobrevivan a la quema. Aplican la reforma laboral de Rajoy que, al mismo tiempo, tildan de inconstitucional. Señor Rubalcaba, sería bueno que arrimara el hombro, pero si no puede o no quiere, al menos échese a un lado y no estorbe.
Partiendo de esta crítica al Gobierno hoy quiero dedicar unas líneas al principal partido de la oposición y a su líder. El ejecutivo de ZP prendió fuego al bosque y ahora Rubalcaba, con una dosis insuperable de cinismo, llega al Congreso y pregunta en voz alta ¿dónde están los árboles?. No es de recibo que el partido que ha dejado a España en caída libre se atreva a criticar las medidas desesperadas del Gobierno y se dedique a poner palos en las ruedas. Afortunadamente los ciudadanos no somos del todo tontos y nos damos cuenta de que el pirómano no puede permitirse el lujo de criticar al bombero aunque no esté acertando del todo en la forma de atajar el incendio. Ahí están las encuestas. El PSOE no es capaz de levantar cabeza y sigue sumido en el pozo de sus 110 escaños. Una cosecha electoral que, por cierto, debería haber llevado a Rubalcaba a supervisar nubes.
Desde luego no favorece nada a España la división interna del PSOE con Tomás Gómez y Griñán afilando la navaja. Rubalcaba, atosigado desde dentro por los suyos, se debate entre hacer una oposición responsable o tirarse al monte. De momento gana la segunda opción. Eso sí nos enteramos de que el PSOE presenta un ERE brutal con reducción de plantilla y rebaja el sueldo el 27% a los empleados que sobrevivan a la quema. Aplican la reforma laboral de Rajoy que, al mismo tiempo, tildan de inconstitucional. Señor Rubalcaba, sería bueno que arrimara el hombro, pero si no puede o no quiere, al menos échese a un lado y no estorbe.
martes, 17 de julio de 2012
LOS HIJOS DÍSCOLOS
Ayer fui a mi banco y le pedí al director que aumentase la línea de crédito de mi tarjeta VISA.
-¡Imposible!, me dijo, usted gasta todos los meses más de lo que ingresa y además ha estado varias veces en descubierto. No le puedo dar más crédito.
-¿Cómo que gasto más de lo que ingreso?, le dije muy enfadado, compruebe los movimientos de mi VISA y verá que he reducido mis gastos a lo más básico. Sólo gasolina, supermercado y poco más. Nada de bares, restaurantes, tiendas de ropa o espectáculos.
-Es cierto, lo veo en el ordenador, me contestó
-¿Entonces por qué me...?, le dije, pero me interrumpió inmediatamente.
-Sus hijos, son su hijos, me explicó el director. Cada uno tiene asignada una VISA por orden suya que va a la misma cuenta. Sus hijos han gastado no solo en supermercados y gasolina. Veo cuentas de restaurantes, de bares de copas, de viajes de fin de semana. Pagan incluso los gastos de limpieza de sus apartamentos en la playa. Parece que tienen embajadas por toda la costa.
-Ya sabía yo que esos hijos míos me iban a arruinar, dije entre dientes con un enorme enfando. ¡Ya está! les cancelo ahora mismo las VISAS y punto.
-Desgraciadamente no puede, se apresuró a decirme el director. Si ve la letra pequeña, una vez firmada la autorización, para dar de baja la tarjeta se requiere la firma de las dos partes, de usted y de cada uno de sus hijos...
-¿Entonces cómo quiere que controle el gasto de mi cuenta corriente?, dije abatido
-Ese es el problema, no puede, pero eso al banco le da igual. Y le advierto de que un impago del recibo conlleva unos altísimos intereses e incluso es posible que el un juzgado llegue a intervenir su cuenta y embargarle sus bienes, concluyó con rotundidad.
Algo parecido a esto es lo que ocurre en España con nuestras Comunidades Autónomas. Con la Constitución de 1978 se les dieron unas transferencias exclusivas que les otorgaban un poder político, a mi juicio, exagerado. Luego, con las sucesivas cesiones del PSOE y del PP a los nacionalistas a cambio de votos se les ha ido ampliando el dinero y las competencias hasta que hemos llegado a un punto en el que los hijos gastan más que el padre (las autonomías gestionan el 56% del dinero público) y encima el padre se ha quedado sin recursos para controlar a sus hijos. Les amenaza con quitarles la VISA, pero no puede, les trata de impresionar con avisos de intervención que, en la práctica, son muy difíciles de llevar a cabo. Y los hijos continúan empeñados en gastar no sólo en pagar el cole, ir al médico o al supermercado (Sanidad, Educación y Servicios sociales) . También gastan en una pantalla LED nueva, muy grande y muy cara (TV autonómica), en un apartamento en la playa (embajadas en el exterior), en reuniones con los amigos (empresas públicas de dudosa funcionalidad mas allá de alojar a muchos enchufados). En fin, el padre de enfada por el dispendio de los hijos que hacen caso omiso de las órdenes de su progenitor. Y a pesar de el padre les advierte una y otra vez que si siguen gastando así el banco no les va a prestar dinero y que incluso podrían llegar a embargarles (intervenirles) ellos, a lo suyo. En un alarde de irresponsabilidad siguen empeñados en vivir la vida como si nada.
La única solución es que el padre y la madre (el PP y el PSOE), que están separados hace muchos años, dejen a un lado sus discrepancias y se sienten en torno a una mesa para reformar las condiciones que otorgaron a sus hijos y les anulen las tarjetas de crédito o les impongan un control efectivo de sus gastos y les obliguen a devolver la pantalla LED y a cancelar esas reuniones de amigotes que les están llevando a la ruina. Es la única manera de que el banco recupere la confianza en esta familia tan desunida... Y recemos para que no sea ya demasiado tarde.
-¡Imposible!, me dijo, usted gasta todos los meses más de lo que ingresa y además ha estado varias veces en descubierto. No le puedo dar más crédito.
-¿Cómo que gasto más de lo que ingreso?, le dije muy enfadado, compruebe los movimientos de mi VISA y verá que he reducido mis gastos a lo más básico. Sólo gasolina, supermercado y poco más. Nada de bares, restaurantes, tiendas de ropa o espectáculos.
-Es cierto, lo veo en el ordenador, me contestó
-¿Entonces por qué me...?, le dije, pero me interrumpió inmediatamente.
-Sus hijos, son su hijos, me explicó el director. Cada uno tiene asignada una VISA por orden suya que va a la misma cuenta. Sus hijos han gastado no solo en supermercados y gasolina. Veo cuentas de restaurantes, de bares de copas, de viajes de fin de semana. Pagan incluso los gastos de limpieza de sus apartamentos en la playa. Parece que tienen embajadas por toda la costa.
-Ya sabía yo que esos hijos míos me iban a arruinar, dije entre dientes con un enorme enfando. ¡Ya está! les cancelo ahora mismo las VISAS y punto.
-Desgraciadamente no puede, se apresuró a decirme el director. Si ve la letra pequeña, una vez firmada la autorización, para dar de baja la tarjeta se requiere la firma de las dos partes, de usted y de cada uno de sus hijos...
-¿Entonces cómo quiere que controle el gasto de mi cuenta corriente?, dije abatido
-Ese es el problema, no puede, pero eso al banco le da igual. Y le advierto de que un impago del recibo conlleva unos altísimos intereses e incluso es posible que el un juzgado llegue a intervenir su cuenta y embargarle sus bienes, concluyó con rotundidad.
Algo parecido a esto es lo que ocurre en España con nuestras Comunidades Autónomas. Con la Constitución de 1978 se les dieron unas transferencias exclusivas que les otorgaban un poder político, a mi juicio, exagerado. Luego, con las sucesivas cesiones del PSOE y del PP a los nacionalistas a cambio de votos se les ha ido ampliando el dinero y las competencias hasta que hemos llegado a un punto en el que los hijos gastan más que el padre (las autonomías gestionan el 56% del dinero público) y encima el padre se ha quedado sin recursos para controlar a sus hijos. Les amenaza con quitarles la VISA, pero no puede, les trata de impresionar con avisos de intervención que, en la práctica, son muy difíciles de llevar a cabo. Y los hijos continúan empeñados en gastar no sólo en pagar el cole, ir al médico o al supermercado (Sanidad, Educación y Servicios sociales) . También gastan en una pantalla LED nueva, muy grande y muy cara (TV autonómica), en un apartamento en la playa (embajadas en el exterior), en reuniones con los amigos (empresas públicas de dudosa funcionalidad mas allá de alojar a muchos enchufados). En fin, el padre de enfada por el dispendio de los hijos que hacen caso omiso de las órdenes de su progenitor. Y a pesar de el padre les advierte una y otra vez que si siguen gastando así el banco no les va a prestar dinero y que incluso podrían llegar a embargarles (intervenirles) ellos, a lo suyo. En un alarde de irresponsabilidad siguen empeñados en vivir la vida como si nada.
La única solución es que el padre y la madre (el PP y el PSOE), que están separados hace muchos años, dejen a un lado sus discrepancias y se sienten en torno a una mesa para reformar las condiciones que otorgaron a sus hijos y les anulen las tarjetas de crédito o les impongan un control efectivo de sus gastos y les obliguen a devolver la pantalla LED y a cancelar esas reuniones de amigotes que les están llevando a la ruina. Es la única manera de que el banco recupere la confianza en esta familia tan desunida... Y recemos para que no sea ya demasiado tarde.
sábado, 7 de julio de 2012
SEIS MESES SEIS
Seis meses se cumplen de la llegada del PP al poder. Poco tiempo en cualquier otra legislatura, pero una eternidad en esta debido a la velocidad con la que se suceden los acontecimientos. Seis meses seis que como seis miuras ha tenido que torear el gobierno unas veces con más suerte que otras. En el "debe" de Rajoy hay que poner, sin duda, las contradicciones en las que ha incurrido. La hemeroteca no juega a favor del actual gobierno. "No subiremos los impuestos", "ni un euro de dinero público para los bancos", "la Educación, la Sanidad, las prestaciones por desempleo y las pensiones son nuestras líneas rojas". Son frases que escuchamos hace muy poco, durante la campaña electoral que llevó a los populares a alzarse con una mayoría absoluta de 186 escaños. Ahora resuenan huecas y eso que todavía no conocemos los recortes que se nos avecinan y que conoceremos esta misma semana. El discurso de investidura, si ya es papel mojado, puede convertirse en algo parecido a papel de inodoro.
A pesar de todo, es curioso cómo el Gobierno mantiene el pulso en las encuestas. No ha llegado un previsible hundimiento, mientras que el PSOE no levanta cabeza. Y es que Rajoy juega con un factor a favor. La famosa y manida frase de la "herencia recibida" es una realidad como un templo. Los ciudadanos no han olvidado la nefasta gestión de Zapatero y saben que muchos de los males que padecemos hoy vienen arrastrados de entonces. El paro, el déficit público desbocado, los impagos de las administraciones públicas a los proveedores, la ausencia de reformas estructurales, son la losa bajo la que Zapatero enterró a España y que ahora el Gobierno trata de levantar. Incluso la crisis de Bankia, mal gestionada sin duda por Rajoy, se incubó en la época de Zapatero, con un enjuague entre Salgado y MAFO que en lugar de coger el toro por los cuernos, se dedicaron a buscar fusiones imposibles y a tragar con balances manipulados en una huida hacia adelante que tenía que acabar en desastre. Quizás ZP alentó todo eso para que la bomba no le estallase a él a pocos meses de las elecciones. Flaco favor nos hizo a todos.
Así pues, con todos los peros que se le puedan poner al Gobierno de Rajoy, lo cierto es que ha emprendido con valor un camino de reformas y recortes impopulares, necesarios e insuficientes. Ahora el Gobierno promete nuevas reformas y un nuevo tijeretazo de 30.000 millones más, según se ha publicado. Aquí es donde el Gobierno se la juega. Los ciudadanos podemos entender que nos metan la mano en el bolsillo si vemos que antes se recorta el gasto inútil, el despilfarro administrativo, los 17 miniestados que conforman nuestro mapa autonómico con sus televisiones autonómicas, sus defensores del pueblo, miles de coches oficiales, sus "embajadas" en el extranjero. Hay que acabar con ese gasto inútil y aún será necesario pedirnos más esfuerzos a los ciudadanos. Pero lo segundo no se entendería sin lo primero.
España debe cumplir con los objetivos de déficit que nos marca la UE. Esa es la única manera de demostrar a los inversores internacionales que somos un país en el que se puede confiar y es la única forma de convencer a nuestros socios europeos de que nos echen una mano. Si estos seis meses han sido durísimos y han parecido seis años, los próximos se vislumbran como cruciales para nuestro futuro y el de nuestros hijos. Nos la jugamos en un plazo de tiempo muy pequeño. A la oposición hay que pedirle altura de miras y, como mínimo, que no ponga palos en las ruedas. Pero más allá de lo que haga el PSOE, el Gobierno, apoyado por su mayoría absoluta, puede y debe ser valiente y decidido.
A pesar de todo, es curioso cómo el Gobierno mantiene el pulso en las encuestas. No ha llegado un previsible hundimiento, mientras que el PSOE no levanta cabeza. Y es que Rajoy juega con un factor a favor. La famosa y manida frase de la "herencia recibida" es una realidad como un templo. Los ciudadanos no han olvidado la nefasta gestión de Zapatero y saben que muchos de los males que padecemos hoy vienen arrastrados de entonces. El paro, el déficit público desbocado, los impagos de las administraciones públicas a los proveedores, la ausencia de reformas estructurales, son la losa bajo la que Zapatero enterró a España y que ahora el Gobierno trata de levantar. Incluso la crisis de Bankia, mal gestionada sin duda por Rajoy, se incubó en la época de Zapatero, con un enjuague entre Salgado y MAFO que en lugar de coger el toro por los cuernos, se dedicaron a buscar fusiones imposibles y a tragar con balances manipulados en una huida hacia adelante que tenía que acabar en desastre. Quizás ZP alentó todo eso para que la bomba no le estallase a él a pocos meses de las elecciones. Flaco favor nos hizo a todos.
Así pues, con todos los peros que se le puedan poner al Gobierno de Rajoy, lo cierto es que ha emprendido con valor un camino de reformas y recortes impopulares, necesarios e insuficientes. Ahora el Gobierno promete nuevas reformas y un nuevo tijeretazo de 30.000 millones más, según se ha publicado. Aquí es donde el Gobierno se la juega. Los ciudadanos podemos entender que nos metan la mano en el bolsillo si vemos que antes se recorta el gasto inútil, el despilfarro administrativo, los 17 miniestados que conforman nuestro mapa autonómico con sus televisiones autonómicas, sus defensores del pueblo, miles de coches oficiales, sus "embajadas" en el extranjero. Hay que acabar con ese gasto inútil y aún será necesario pedirnos más esfuerzos a los ciudadanos. Pero lo segundo no se entendería sin lo primero.
España debe cumplir con los objetivos de déficit que nos marca la UE. Esa es la única manera de demostrar a los inversores internacionales que somos un país en el que se puede confiar y es la única forma de convencer a nuestros socios europeos de que nos echen una mano. Si estos seis meses han sido durísimos y han parecido seis años, los próximos se vislumbran como cruciales para nuestro futuro y el de nuestros hijos. Nos la jugamos en un plazo de tiempo muy pequeño. A la oposición hay que pedirle altura de miras y, como mínimo, que no ponga palos en las ruedas. Pero más allá de lo que haga el PSOE, el Gobierno, apoyado por su mayoría absoluta, puede y debe ser valiente y decidido.
miércoles, 13 de junio de 2012
PINCHAR EL FLOTADOR
¿Rescate o línea de crédito? La discusión sobre la terminología parece lo de menos pero tiene su trasfondo. No es baladí llamarlo de una manera o de otra. El término rescate, indudablemente, conlleva una carga peyorativa, denota que el rescatado se encuentra en una situación extrema de la que no es capaz de salir por sus propios medios. Incidir en esa palabra sólo puede ayudar a desacreditar y minar la imagen de España ante el mundo y ante los inversores internacionales, los abstractos "mercados", que por si fuera poco están hipersensibles estos días ante cualquier declaración, gesto o rumor.
Si tenemos en cuenta lo anterior y le añadimos una dosis de autocomplacencia resulta evidente por qué el Gobierno no quiere utilizar el término rescate.
Ahora bien, lo que no resulta tan evidente es porqué el PSOE se empeña en remarcarlo machaconamente una y otra vez. ¿Qué gana con ello, qué pretende? La respuesta más sencilla es, simplemente, minar la imagen del Gobierno. De acuerdo, eso es lo que pretende, pero ¿con qué objetivo? ¿ganar las elecciones dentro de 3 años y medio? No parece lógico ese acoso sin un horizonte electoral cercano y en una coyuntura en la que los problemas políticos del país se traducen en una mayor desconfianza internacional.
La respuesta, creo, es más osada. El PSOE, apoyado por la maquinaria del grupo PRISA, busca derrocar a este Gobierno ya, cuanto antes, saltándose a la torera la voluntad popular que hace menos de medio año le ha dado la mayoría absoluta al PP.
Hace unos días El País publicó a bombo y platillo un artículo de tres prestigiosos economistas (JESÚS FERNÁNDEZ-VILLAVERDE / LUIS GARICANO / TANO SANTOS ) en el que pedían exactamente eso, un cambio de Gobierno.Afrimaban que "necesitamos urgentemente un nuevo gobierno, con apoyo de todos los partidos mayoritarios y de nuestros expresidentes, compuesto por políticos competentes y técnicos intachables con amplios conocimientos de su cartera". ¡Toma ya!
El pasado lunes, después de la ayuda bancaria, perdón rescate, de la UE de nuevo El País abría su portada a toda página "España rescatada". Ni una mención a que, en todo caso se trataba de un rescate bancario. Este diario ponía, literalmente a parir a Rajoy por cuestiones cuestiones como si había o no comparecido, si viajaba o no a Polonia para ver el partido de España contra Italia... Sin embargo en su editorial elogiaba el plan de ayuda de la UE a nuestros bancos. La idea que se prentende filtrar es que la solución es buena pero el presidente estorba. También El País desempolvaba al denostado ex ministro socialista Jordi Sevilla y al también denostado exmisnitro popular Josep Piqué para que de nuevo ahondaran en un artículo conjunto en la ncesidad de un gobierno de concentración.
Desde el PSOE Rubalcaba va incluso más allá. "El rescate es una mala noticia para España", decía el hasta hace 4 días vicepresidente del Gobierno. "Cuidado con la letra pequeña del rescate, porque el diablo está en los detalles", ha añadido hoy este señor que, por qué será, nunca deja un detalle al azar.
En fin más allá de que el Gobierno lo esté haciendo bien, mal o regular lo preocupante es ver cómo la oposición se empeña en meter el dedo en la llaga y agrandar la herida para pinchar el flotador que nos han lanzado desde Europa. Así, al final, tendremos el rescate que tanto parece desear el PSOE
Si tenemos en cuenta lo anterior y le añadimos una dosis de autocomplacencia resulta evidente por qué el Gobierno no quiere utilizar el término rescate.
Ahora bien, lo que no resulta tan evidente es porqué el PSOE se empeña en remarcarlo machaconamente una y otra vez. ¿Qué gana con ello, qué pretende? La respuesta más sencilla es, simplemente, minar la imagen del Gobierno. De acuerdo, eso es lo que pretende, pero ¿con qué objetivo? ¿ganar las elecciones dentro de 3 años y medio? No parece lógico ese acoso sin un horizonte electoral cercano y en una coyuntura en la que los problemas políticos del país se traducen en una mayor desconfianza internacional.
La respuesta, creo, es más osada. El PSOE, apoyado por la maquinaria del grupo PRISA, busca derrocar a este Gobierno ya, cuanto antes, saltándose a la torera la voluntad popular que hace menos de medio año le ha dado la mayoría absoluta al PP.
Hace unos días El País publicó a bombo y platillo un artículo de tres prestigiosos economistas (JESÚS FERNÁNDEZ-VILLAVERDE / LUIS GARICANO / TANO SANTOS ) en el que pedían exactamente eso, un cambio de Gobierno.Afrimaban que "necesitamos urgentemente un nuevo gobierno, con apoyo de todos los partidos mayoritarios y de nuestros expresidentes, compuesto por políticos competentes y técnicos intachables con amplios conocimientos de su cartera". ¡Toma ya!
El pasado lunes, después de la ayuda bancaria, perdón rescate, de la UE de nuevo El País abría su portada a toda página "España rescatada". Ni una mención a que, en todo caso se trataba de un rescate bancario. Este diario ponía, literalmente a parir a Rajoy por cuestiones cuestiones como si había o no comparecido, si viajaba o no a Polonia para ver el partido de España contra Italia... Sin embargo en su editorial elogiaba el plan de ayuda de la UE a nuestros bancos. La idea que se prentende filtrar es que la solución es buena pero el presidente estorba. También El País desempolvaba al denostado ex ministro socialista Jordi Sevilla y al también denostado exmisnitro popular Josep Piqué para que de nuevo ahondaran en un artículo conjunto en la ncesidad de un gobierno de concentración.
Desde el PSOE Rubalcaba va incluso más allá. "El rescate es una mala noticia para España", decía el hasta hace 4 días vicepresidente del Gobierno. "Cuidado con la letra pequeña del rescate, porque el diablo está en los detalles", ha añadido hoy este señor que, por qué será, nunca deja un detalle al azar.
En fin más allá de que el Gobierno lo esté haciendo bien, mal o regular lo preocupante es ver cómo la oposición se empeña en meter el dedo en la llaga y agrandar la herida para pinchar el flotador que nos han lanzado desde Europa. Así, al final, tendremos el rescate que tanto parece desear el PSOE
jueves, 23 de febrero de 2012
VALENCIA, ENSAYO DE LABORATORIO
La izquierda lleva grabado en su ADN un principio que resulta nocivo: el poder nos pertenece a nosotros que somos los que tenemos la legitimidad social, aunque la derecha haya ganado las elecciones con mayoría absoluta. Así que lo que las urnas nos han robado lo tenemos que recuperar en la calle.
El fruto de ese pensamiento totalitario lo vimos en la jornada de reflexión de 2004, dos días después del 11M con aquellas manifestaciones "espontáneas" ante la sede del PP. Y lo hemos vuelto a ver estos días en Valencia. La izquierda, unos descaradamente como Mónica Ultra, perdón Oltra, (de Compromís) y otros con un poquito mas de recato, como la Pajín, han aprovechado la primera oportunidad para tratar de incendiar la calle. Valencia se ha convertido en la probeta donde ensayar la toma de la Bastilla. Y no es de extrañar porque allí la nefasta gestion de Camps ha dejado telarañas en las arcas publicas y es fácil agitar el descontento popular.
Claro está que la estrategia desestabilizadora de la izquierda necesita otro ingrediente fundamental: un altavoz mediático que magnifique unos porrazos a destiempo y los convierta en un ataque al pueblo por parte de una policía de derechas con ramalazos franquistas. Y para eso, nada mejor que el periódico de cabecera del socialismo ayudado por la televisión pública nacional, controlada aun por los tentáculos del anterior gobierno.
Poco importa que los portavoces de los supuestos estudiantes llamasen a "quemar las calles" o a luchar "a sangre y fuego". Tampoco tiene la menor trascendencia que solo uno de los más de 40 detenidos estos días sea estudiante del Instituto Lluis Vives, semilla de las protestas. Menos aún que haya 11 agentes heridos. Y nada que la policía afirme que la mayor parte de los arrestados son independentistas de izquierda. A esos les importa un bledo si hay o no hay calefacción en el Instituto de marras. Al final las reivindicaciones justas y legitimas de unos estudiantes se diluyen en la manipulación política y en consignas populistas.
En esta ocasión la mecha no ha prendido, pero ya puede tener cuidado el gobierno del PP porque de estas le esperan muchas. De momento la marea se ha contenido probablemente porque el PSOE pasa por momentos de absoluto descrédito y no está en condiciones de liderar nada. Y probablemente también porque el PP mantiene aún el aval de las urnas. Pero en un país con casi 5,5 millones de parados es fácil que prenda la chispa. Así que la porra, aunque muchas veces justificada, no es la solución. Lo que se necesita para lidiar con asuntos como este de Valencia es mucho tacto y mucha inteligencia, aunque eso en ocasiones pueda parecer falta de autoridad.
La izquierda lleva grabado en su ADN un principio que resulta nocivo: el poder nos pertenece a nosotros que somos los que tenemos la legitimidad social, aunque la derecha haya ganado las elecciones con mayoría absoluta. Así que lo que las urnas nos han robado lo tenemos que recuperar en la calle.
El fruto de ese pensamiento totalitario lo vimos en la jornada de reflexión de 2004, dos días después del 11M con aquellas manifestaciones "espontáneas" ante la sede del PP. Y lo hemos vuelto a ver estos días en Valencia. La izquierda, unos descaradamente como Mónica Ultra, perdón Oltra, (de Compromís) y otros con un poquito mas de recato, como la Pajín, han aprovechado la primera oportunidad para tratar de incendiar la calle. Valencia se ha convertido en la probeta donde ensayar la toma de la Bastilla. Y no es de extrañar porque allí la nefasta gestion de Camps ha dejado telarañas en las arcas publicas y es fácil agitar el descontento popular.
Claro está que la estrategia desestabilizadora de la izquierda necesita otro ingrediente fundamental: un altavoz mediático que magnifique unos porrazos a destiempo y los convierta en un ataque al pueblo por parte de una policía de derechas con ramalazos franquistas. Y para eso, nada mejor que el periódico de cabecera del socialismo ayudado por la televisión pública nacional, controlada aun por los tentáculos del anterior gobierno.
Poco importa que los portavoces de los supuestos estudiantes llamasen a "quemar las calles" o a luchar "a sangre y fuego". Tampoco tiene la menor trascendencia que solo uno de los más de 40 detenidos estos días sea estudiante del Instituto Lluis Vives, semilla de las protestas. Menos aún que haya 11 agentes heridos. Y nada que la policía afirme que la mayor parte de los arrestados son independentistas de izquierda. A esos les importa un bledo si hay o no hay calefacción en el Instituto de marras. Al final las reivindicaciones justas y legitimas de unos estudiantes se diluyen en la manipulación política y en consignas populistas.
En esta ocasión la mecha no ha prendido, pero ya puede tener cuidado el gobierno del PP porque de estas le esperan muchas. De momento la marea se ha contenido probablemente porque el PSOE pasa por momentos de absoluto descrédito y no está en condiciones de liderar nada. Y probablemente también porque el PP mantiene aún el aval de las urnas. Pero en un país con casi 5,5 millones de parados es fácil que prenda la chispa. Así que la porra, aunque muchas veces justificada, no es la solución. Lo que se necesita para lidiar con asuntos como este de Valencia es mucho tacto y mucha inteligencia, aunque eso en ocasiones pueda parecer falta de autoridad.
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